La Experiencia de la Cutarra con Nayleen Quintero

Los capitalinos poca importancia damos a la cutarra que ha sido el calzado típico interiorano hace siglos. No se sabe exactamente cuando empezó su uso pero se cree que tuvo que ver con la llegada de los españoles a la península de Azuero luego que se destruyera Panama Viejo. En estas tierras se dedicaron a la ganadería creando acceso al cuero. Los campesinos empezaron a usarlo para fabricar un calzado cómodo y duradero. En su mayoría eran indigenas en esos tiempos y el cacique en Parita se llamaba Antataura (también conocido como Cutatara o Cutara), brindándole el nombre a los calzados.

Por siglos la cutarra siguió sin modificaciones hasta recientemente que diseñadores decidieron que el calzado tenia potencial de ser algo más que el tradicional cuero marrón sin pocas modificaciones. Esta versión común es muy accesible costando unos $10 pero jamás seria usada fuera del campo. Nayleen Quintero y Jonathan Cedeño vieron esto como una oportunidad.

Transformación de las cutarras

Nayleen Quintero es de Sabana Grande de Los Santos, un pequeño pueblo entre Chitré y Las Tablas, camino a Macaracas. Cuando tenía 12 años se mudó a la ciudad de Las Tablas para ir a la escuela. A los 19 años se mudó a la capital para estudiar en la universidad.

A los 23 años se fue a Estados Unidos para estudiar inglés y al regresar decidió que no quería ser empleada toda su vida. Fue a Ciudad de Saber que tiene una incubadora de negocios que es parte de la Fundación Alberto Motta. Su padre, Celso Quintero es folclorista y violinista, aparte fue profesor de folclor en Los Santos por 15 años. La idea original era abrir una casa de música con escuela, estudio de grabación, alquiler de equipo de sonido e instrumentos musicales a la venta.

Dentro de la lluvia de ideas una persona le sugerió que porque no venida cutarras en la tienda y se quedó pensando que nadie le ha hecho nada a la cutarra. Quería traer las cutarras a la ciudad, pero sabía que no ibas a ser aceptada como eran, ya que la cutarra autóctona huele mal como el cuero no esta curado. Además el cuero es muy duro, que ser amanzado.

Buscó amistades que se involucraran en el proyecto y su amigo Jonathan, le dijo que buscaría una mejor calidad de materia prima pero en Panamá era muy difícil por la falta de industria de manufactura. Compró pinturas en Estados Unidos y las trajo por internet, pero se quedaron cogiendo polvo por 6-8 meses, hasta que un día el amigo la llamó para decirle que encontró el cuero. Era hecho en Colombia pero lo vendían en una tienda en Río Abajo. Fueron y lo compraron e hicieron dos cutarras, una para el y una para ella.

Sante Cutarras

Decidieron llamar la marca “Sante Cutarras” como los dos son santeños (de la provincia de Los Santos de Panamá). Hicieron un logo con las siete estrellas de los distritos de la provincia y también porque son cédula siete. Jonathan decide tomar su propio rumbo en el 2017 y Nayleen continua la marca. Abrieron un Instagram para promover las cutarras e inventaron nombres para las colores, como rojo pollera, amarillo mango y negro mono.

Hasta la fecha han sacado como cinco colecciones. Fueron a una feria en Nueva York y encontraron un cuero con super buen precio con print de animal y lanzaron esa colección. “Patria” lleva los tres colores de la bandera, “Arcoíris” tiene colores neones cortados en tiras y “Piedras de río” tuvo unas bolas negras con fondo gris. De todas estas colecciones hicieron otra llamada “Arroz con Mango” que tiene una tira de cada una.

Aparte de la feria en Nueva York también fueron a una feria en Madrid donde había mucho interés por las cutarras. Exportaron 100 pares a Japón y 80 a California.

La Experiencia de las Cutarras

Una cosa es vender cutarras en una tienda y otra es crear la conexión con las personas, que puedan vivir la experiencia del proceso de manufactura. En julio recibí una invitación del Ministerio de Cultura para acompañar a Nayleen en una gira a Los Santos. Cómo tengo finca en Pedasi dije perfecto, yo voy. Ese fin de semana se celebraba Santa Librada en Las Tablas y el Festival Nacional de la Pollera. La idea era hacer una agenda cultural para que los capitalinos y turistas pudieran vivir la experiencia de los festivales de Azuero.

El primer día fuimos a la iglesia para ver la patrona del pueblo y luego caminamos a un lugar cerrado donde hacían las corridas de toro. No es como España que las matan. En Panamá, va un hombre a caballo trata de virar la vaca agarrando su cola, mientras que la multitud bebe y observa. Hay conjuntos de música típica y puestos que venden artesanías y comida callejera. Todo el pueblo se llena de vida.

Al día siguiente nos llevaron a La Enea en Guararé para hacernos unas cutarras a la medida. Esto no era como las cutarras modernas que vende Sante Cutarra en su sitio web o en tiendas. Artesanos santeños hacen el proceso tradicional de medir el pie y amarrar las tiras mientras que uno esta parado.

Mientras que esto pasa esta Nayleen y su mamá cantando canciones con otros señores que tocan instrumentos típicos. Luego nos hizo un tamborito donde ella decía una frase y nosotros respondíamos.

El escenario del evento fue una casa de quincha de 120 años del señor Rigo un amigo de su familia. Es un lugar que debería ser declarado patrimonio nacional para que los visitantes puedan ver cómo se vivía en la zona en los tiempos de antes. Pasamos la mañana en el enorme patio que la rodea lleno de mecedoras y hamacas. La finca se llama Bongo por el árbol enorme que tiene en su centro.

Luego pasamos a un rancho donde nos sirvieron un sancocho hecho en leña. En la mañana nos dieron torrejitas de maíz con queso y café. La gastronomía de la zona es deliciosa.

Selina

Selina es una cadena de hostales que empezó en Playa Venao como en el 2013 o 2014 y cinco años después ha conquistado todo América y Europa. Ellos se interesaron por la Experiencia de la Cutarra organizando el paquete con Nayleen. En el día libre se podía ir a Isla Iguana o Playa Venao para incluir un tiempo de playa. Yo aproveché para almorzar en Panga y hacer el tour de permacultura de Eco Venao. Esta experiencia se va a seguir haciendo una vez al mes.

Uno de los Selina queda en el Casco Viejo de la ciudad de Panamá. En el Selina Embassy se va a poder vivir una versión sencilla de la experiencia. Nayleen trajo a sus artesanos de Los Santos para que entrenaran a las mujeres Fundación Las Claras de Voces Vitales para que sean las artesanas en la capital. Tanto ella, como las mujeres, van a poder hacerle cutarras en el pie a cualquier panameño o turista que desee tener unos calzados hecho a la medida.

Con este tipo de iniciativas, puede ser que en un futuro cercano veremos personas en todo el mundo usando nuestras cutarras típicas.

Próximas Experiencias de la Cutarra (2019-2020)

27-29 de septiembre – Mejorana
18-20 de octubre – Grito Independencia Chitre
8-10 de noviembre – Grito de Rufina Alfaro en La Villa
27-29 de diciembre – Año Nuevo
10-12 de enero – Mil Pollera

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