Buceo en Coiba, Patrimonio Mundial de UNESCO

Realizar un buceo en Coiba estaba en mi lista de cosas que hacer en Panamá. Habían pocas cosas que me hacían falta ya que llevo 12 años trabajando en turismo en Panamá. Desafortunadamente, las dos primeras veces que fui nadie en mi grupo estaba certificado. Aceptaba hacer snorkeling como un premio de consolación, con la ilusión de alguna vez poder bucear en este sitio que es Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Centro de Buceo

Para hacer un buceo en Coiba necesitas contactar uno de los centros de buceo en Santa Catalina. Fui en diciembre del 2019 y me hospedé en el Hotel Santa Catalina Panamá. El dueño del hotel me brindó el contacto de Fredy Gaviria, que tiene una escuela de buceo llamada Expedición Coiba. Lo contacté para ver su disponibilidad y organizar fechas para el buceo.

Este colombiano reside en Panamá desde el 2006. Conoció a su esposa María Fernanda que también tiene una escuela de buceo en Colombia. Abrieron otro centro de buceo en Santa Catalina utilizando guías locales. Aquellos que no sepan bucear pueden hacer un bautismo de buceo para ver si se quieren certificar. Certificarse con el curso de Open Water de PADI demora unos cuatro o cinco días.

Los panameños empiezan las clases teóricas en la ciudad de Panamá, leyendo cinco módulos de un libro. También hacen sus prácticas en la piscina. Durante el fin de semana se trasladan a Santa Catalina para hacer un buceo en Coiba o a Portobelo. Sin embargo, los turistas usualmente toman todo el curso en Santa Catalina. Ofrecen cursos desde Open Water hasta Divemaster. Para certificar instructores requieren un mínimo de cinco personas, ya que debe venir un instructor de PADI a Panamá. Como yo tengo mi certificación hace años, simplemente mostré mi identificación de buceo.

Expedición Coiba

Nos citaron en temprano en Expedición Coiba, debíamos estar en el centro de buceo a las 7:30 a.m. Ese día era nuestro check-out del Hotel Santa Catalina Panamá. Por lo tanto, debíamos dejar todo empacado y entregar las llaves. Solicitamos al hotel que nos permitieran bañarnos al terminar, ya que en la noche íbamos a manejar de Santa Catalina a Boquete. Y por supuesto, no queríamos estar mojados en el carro por más de cuatro horas. El centro de buceo está al final de la calle principal, antes de la Playa Pública. Es fácil reconocer el edificio ya que está pintado de rojo. Ellos también tienen un hostal donde fuimos a firmar nuestra exención de responsabilidad.

Mientras esperábamos conocimos a una italiana, un alemán, una pareja holandesa y dos chicas que no recuerdo de dónde eran. Como siempre, era la única panameña. Expedición Coiba nos tomó una foto de grupo antes de caminar a la Playa Pública.

Nos montamos en una lancha panga en el río que desemboca en el Océano Pacífico. Fuimos en lancha por más de una hora antes de llegar a nuestra primera parada, Isla Granito de Oro. Cuando llegamos había un crucero de lujo que habían acomodado la isla con toldas, puesto de bebidas y kayaks. Nos arrepentimos de no haber llevado cosas de comer y tomar. Solo teníamos una botella de agua. El tour incluye almuerzo, pero tuvimos que esperar para comer después de los buceos.

Buceo en Coiba

El alemán se fue bucear solo como había reservado tres buceos. Nosotros hicimos snorkeling. Antes de meternos, advertí al grupo que probablemente veríamos tiburones, pero que no había razón para preocuparse. En esta parte se ven muchos tiburones de arrecife, usualmente de punta blanca. Están dormidos o nadando muy por debajo de las personas haciendo snorkeling. Vimos una pareja jugando y nadé a filmarlas con mi GoPro. También vimos tortugas, peces y muchos corales vivos.

Lastimosamente, olvidé la caja que protege el GoPro. No pudimos grabar nada de nuestra experiencia de buceo en Coiba y las  imágenes subacuáticas que tengo son de Eduardo Estrada, un amigo que es fotógrafo. Hicimos dos buceos, el primero con visibilidad perfecta. En este buceo vimos langostas, morenas, tortugas, grandes escuelas de peces, caballitos de mar y muchos corales.

El segundo buceo en Coiba fue más difícil, ya que era un “drift dive” dónde vas con la corriente. La visibilidad era bastante limitada, ya que había mucho plancton en el agua. Seleccionaron este lugar por ser uno de los mejores para ver los dos trofeos: manta gigante y tiburón ballena. Ya había visto el tiburón ballena en Utila, Honduras, pero nunca había visto la manta gigante. Tradicionalmente la temporada de tiburón ballena era entre diciembre y enero, pero me dice Fredy ahora son visibles todo el año. No tuvimos suerte con el tiburón ballena, pero nos sobrevoló una manta gigante casi al finalizar nuestro buceo. Sus alas eran enormes, deslizándose en el agua. Nos pasó  por encima y luego dio la vuelta, fue un gran espectáculo.

Isla Rancheria

Nuestra última parada del día fue la Isla Rancheria o Coibita donde Smithsonian tiene un centro de investigación tropical. Es un verdadero paraíso con palmeras como refugio del sol.

La isla tiene manglares donde viven los cocodrilos. Una casa abandonada es la única edificación a parte de un rancho con una hamaca.

Vi una planta que produce enormes frutos amarillos que solo había visto en la plantación de té de Bois Chéri en Mauricio. En este lugar nos dieron nuestro almuerzo que consistía de una jugosa piña y un sandwich. Todos teníamos hambre, así que nos devoramos la merienda. Irse de este hermoso lugar es bastante difícil.

El paseo en lancha de regreso a Santa Catalina fue horrible. Demoró más de dos horas y tuvimos la mala suerte de recibir los últimos chaparrones de la temporada lluviosa. La lluvia era tan fuerte que venía de lado, y te pegaba en la cara no importa como estuvieses cubierto. Por suerte, yo sabía un viejo truco para mantenerme caliente. No me quité mi wetsuit después de mi buceo en Coiba y esto me ayudó muchísimo a soportar el frío.

Parque Nacional Coiba

La misión de Fredy es que las personas se enamoren de Coiba y aprendan a conservar este sitio. Coiba es la isla más grande de Centroamérica con una dimensión de 503 km2. Forma parte del Parque Nacional Coiba junto a 38 islas que se separaron del istmo de Panamá hace 12,000 a 18,000 años. Originalmente, las islas eran habitadas por los indígenas Coiba, pero estos fueron asesinados cuando llegaron los conquistadores españoles.

En 1919, Coiba se convirtió en una prisión, siendo un sitio brutal durante las dictaduras de Omar Torrijos y Manuel Antonio Noriega. Mandaban a los prisioneros políticos a esta isla para ser torturados sin que nadie los viera. Todos los panameños le tenían terror a Coiba y aún la mayoría cree que la isla está embrujada. Nadar para escapar no era una opción ya que las aguas están llenas de tiburones. Las especies visibles en un buceo en Coiba son tiburón puntiblanco y puntinegro, gata nodriza, tiburón guitarra, tiburón martillo, tiburón ballena, tiburón tigre y tiburón galápagos.

Biodiversidad

Por suerte, se mantuvo un 80% de la isla sin contacto humano, que permitió preservar un bosque antiguo. Muchos de los árboles que se ven en Coiba ya no se encuentran en tierra firme por la deforestación. La flora y fauna es única, con especies endémicas como el mono aullador, agouti y pájaro de cola espina de Coiba.

En 1992, se creó el Parque Nacional Coiba y en el 2005, un año después del cierre de la prisión, fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO. Este parque es parte del Corredor Marino Tropical del Pacífico Oriental. Las corrientes marinas que pasan por Coiba van hasta Galápagos en Ecuador e Isla Cocos en Costa Rica. Es el último refugio para una serie de animales amenazados y un área esencial para las especies migratorias. Sin duda que vale la pena visitar este parque y hacer un buceo en Coiba.

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