Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana (NMAAHC)


Fui al Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana (NMAAHC) para la ceremonia de graduación de mi hermana en mayo del 2018. Tuvimos suerte, porque este museo es extremadamente popular y visitarlo es algo complicado. Este museo abrió en septiembre del 2016, siendo parte de la colección de museos manejados por Smithsonian en Washington D.C. Pasaron 100 años desde que surgió la idea hasta que finalmente se construyera y abriera al público.

Historia del Museo

Los esfuerzos para establecer un museo federal que mostrará la cultura e historia afroamericana empezaron en el 1915. Veteranos del Ejército de la Unión estaban frustrados con la discriminación racial. Debes visitar el Teatro Ford donde asesinaron a Abraham Lincoln, si quieres aprender cómo era los Estados Unidos en esos tiempos. En 1929, el Presidente Herbert Hoover les hizo caso y creó un comité para hacer un edificio nacional que mostrará los logros de los afroamericanos en las artes y las ciencias. Pero el congreso no mostró interés y el proyecto quedó en nada.

Se retomó el tema con el congreso en los 1980s y durante esa década y la siguiente se intentó pasar la ley sin conseguir apoyo. Grupos que apoyaban el museo empezaron a coordinar esfuerzos con Smithsonian. En 1981, el congreso aprobó fondos para construir un Museo Nacional Afroamericano en Wilberforce, Ohio. A finales de los 1990s otras ciudades empezaron a construir sus museos, pero nada a nivel federal en Washington D.C.

En el 2001, Smithsonian pidió al Congreso establecer una comisión de estudio con fondos federales para apoyar un Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana. El Congreso estuvo de acuerdo y el presidente George W. Bush firmó una legislación que estableció una comisión para estudiar la necesidad de un museo. Su propósito fue establecer cómo recaudar fondos para construir y apoyar, además de escoger la ubicación, que según el presidente debería ser en el National Mall. Presentaron sus resultados dos años después, en abril del 2003.

Diseño del Museo

La comisión propuso un museo de 32,516 metros cuadrados (350,000 pies cuadrados) con costos de construcción de $360 millones. La mitad de los fondos provendrían de dinero privado y la otra mitad del gobierno federal. El presidente George W. Bush firmó la legislación en diciembre del 2003. Incluía $17 millones para la planificación del museo y un proceso de selección del sitio, además de $15 millones para programas educativos. Finalmente en enero del 2006, el comité recomendó un sitio al oeste del Museo Nacional de Historia Americana, en Calle 15 con la Avenida Constitución. La zona es parte del Monumento a Washington que es el mejor lugar para ver los cerezos (cherry blossoms) en Washington D.C.

Se entregó una parcela de 2 hectáreas (5 acres) para construir un edificio que podía costar hasta $500 millones. Una competencia fue hecha para el diseño que debía tener la certificación de sostenibilidad “LEED Gold”.  El diseño debía proyectar optimismo y a la vez mostrar el oscuro pasado de los afroamericanos.

Construcción y Apertura

El grupo Freelon Group/Adjaye Associates/Davis Brody Bond ganó la competencia con un diseño de una pirámide invertida con una arquitectura de bronce que parecía una corona usada en la cultura Yoruba. Sin embargo, se hicieron cambios al momento de la aprobación. Compañías como AFLAC y General Motors donaron fondos, al igual que Oprah. En total levantaron $162 millones y Smithsonian puso el resto para completar los $250 millones.

La ceremonia de inicio de construcción del Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana tuvo lugar el 22 de febrero de 2012. El presidente Barack Obama asistió a la misma y luego, a la inauguración el 24 de septiembre, 2016. En esa ocasión tocaron una campana de la primera iglesia bautista para los afroamericanos que fue fundada ilegalmente (los negros no podían congregarse, ni predicar) en 1776 en Williamsburg, Virginia. Obama lloró durante el discurso, diciendo que le gustaría visitar con sus nietos futuros.

David Rubenstein, CEO de The Carlyle Group, donó $10 millones y prestó copias conmemorativas de la Decimotercera Enmienda y la Proclamación de Emancipación, que fueron firmadas por Abraham Lincoln. Otras empresas como Microsoft, Google, Wells Fargo y Vista Equity Partners donaron el resto de los fondos. La verdad es que el edificio es hermoso, aunque es completamente diferente a todos los otros que se encuentran en el National Mall. El museo ganó el premio Beazley Design of the Year para 2017 en la categoría de arquitectura.

Boletos para el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana

Cuando fui era imposible entrar sin boleto, ya que tantas personas querían ir. Más de 600,000 personas visitaron el museo durante los tres primeros meses. Al principio dejaban que se pre-adquirieran boletos con tiempos de entrada y cada mañana se entregaban un número de boletos para el mismo día. Eso no sirvió, así que tuvieron que reducir el número de boletos y ponerlos para principios de la tarde. A mitad de diciembre 2016 los boletos ya estaban comprometidos hasta marzo 2017.

1.2 millones de personas visitaron en los primeros seis meses y 3 millones en el primer año, haciéndolo el cuarto museo más visitado de Smithsonian. Se volvió uno de los sitios turísticos que tenía que ser visitado en Washington D.C. En un día promedio, 8,000 personas visitan pasando un promedio de 6 horas.

En enero, 2019, cambiaron la política de entrada. De septiembre a febrero (temporada baja) se puede ir los días de semana sin pase de entrada. Pases para fines de semana (sábado y domingo) se ponen en línea a las 6:30 a.m. No se puede ir sin pase. El primer miércoles de cada mes ponen pases para los próximos tres meses. Si visitas en temporada alta (marzo a agosto) solo se puede ir sin pase después de las 1 p.m. de lunes a viernes. No hay costo para visitar el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana. Su horario diario es de 10 a.m. a 5:30 p.m.

Visitas

Tuvimos tres horas para ver el museo de forma privada (aun así habían bastantes personas) pero no fue suficiente. El Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana tiene más de 40,000 objetos en su colección, pero solo exhibe 3,500. En total, el edificio tiene 10 pisos, cinco bajo tierra y cinco arriba.

Puedes comer en Sweet Home Cafe si te da hambre mientras tratas de ver todo. Como puedes imaginar, el restaurante se enfoca en platos, postres y bebidas influenciadas por los afroamericanos. Tienen cuatro estaciones incluyendo: agrícola del sur, costa criolla, estados del norte, y la cordillera occidental. Usaron el Mitsitam Café en el Museo Nacional del Indio Americano como ejemplo. A través de la comida se enseña sobre la cultura y se mantiene la herencia. Por lo tanto, pasaron dos años buscando recetas y entrevistando a chefs en todos Estados Unidos, para luego diseñar el concepto y el menú.

Exhibiciones

Encrucijada Musical

Creo que la exhibición musical fue mi favorita en todo el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana. No hay manera de negar la influencia que han tenido los afroamericanos en la historia musical del mundo. Usaron la música (y el arte) como una forma de tener una voz y poder expresarse. Así lucharon por libertad, justicia, y cambios sociales. Empezaron con Marian Anderson que dio un concierto gratuito en el Monumento a Lincoln (luego que no la dejaron cantar en el Salón de la Constitución) para Pascuas en 1939.

El letrero de neón de Minton’s Playhouse también está exhibido. Este sitio abrió en Harlem en 1938 y fue la cuna del bebop, creando un nuevo estilo de jazz. Los amantes del rock n roll clásico van a estar encantados de ver el Cadillac rojo de Chuck Berry. También hay un traje de mi tocaya, Úrsula Hilaria Celia de la Caridad Cruz Alfonso, mejor conocida como Celia Cruz.

Expresiones Culturales

Esta exhibición cuenta cómo la cultura afroamericana y africana transformaron la cultura popular. Se divide en cinco categorías. Estilo incluye imagen e identidad, mostrando ropa, peinados y joyería. Según la exhibición “Dios creó a los negros y los negros crearon estilo”. La sección de gastronomía destaca chefs y dueños de restaurantes. Otra sección de artistas muestra artesanías, mientras que movimiento muestra bailes y formas de comunicación con gestos. La última sección es lenguaje que incluye tradiciones orales y expresiones, al igual que literatura y poesía.

Tomando el Escenario

La historia de cómo los afroamericanos lograron entrar al teatro, películas y televisión es contada en la exhibición “Tomando el Escenario”. Ellos tuvieron que actuar en papeles que a veces fueron discriminatorios, por los estereotipos. A través de los años los papeles han ido cambiando. Actores afroamericanos que empezaron en papeles pequeños ahora son grandes estrellas, al igual que bailarines y comediantes. Entre 1910 y 1940 los cines eran segregados, por lo tanto, surgió una industria de películas afroamericanas independientes para romper con los estereotipos. En 1os 1950s y 1960s, comediantes afro americanos entraron en los programas televisivos.

Esta exhibición fue criticada por tener objetos de la carrera del actor Bill Cosby, que fue acusado de asalto sexual. Como respuesta, el museo puso “en los últimos años, las revelaciones sobre una supuesta conducta sexual inapropiada han ensombrecido la carrera de entretenimiento de Cosby y han dañado gravemente su reputación.”

Deportes

Los afroamericanos han sobresalido en los deportes y esta exhibición es un tributo a ellos. Muchos atletas han hecho contribuciones en y fuera del juego. Los deportes fueron más tolerantes en dejar que los afroamericanos participaran, logrando un papel único en la cultura americana. Sin embargo, tuvieron que luchar por mejores espacios, sin segregación. El fútbol americano empezó originalmente en universidades élites. En 1892, Livingston College y Biddle University jugaron en el primer juego entre colegios y universidades históricamente negros.

Como los negros no podían jugar en las Grandes Ligas de béisbol, inventaron la Liga de los Negros durante la primera mitad del siglo 20. Jackie Robinson fue el primer afroamericano en jugar en las Grandes Ligas y fue un gran activista en contra de las injusticias raciales. Su número era el 42 y el último jugador que fue permitido usar el número fue Mariano Rivera, el panameño que fue pitcher de los Yankees.

Hay estatuas de varios atletas incluyendo Venus y Serena Williams, Jesse Owens (corrió en las Olimpiadas de 1936) y Michael Jordan. Una parte de la exhibición está dedicada a las personas que cambiaron las reglas del juego para permitir que otros pudieran participar.

¿Has visitado el Museo Nacional de Historia y Cultura Afroamericana (NMAAHC) en Washington D.C.? Coméntame qué fue lo que más te gustó.

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