Finca Lara de ‘mi tío’ en Nueva Suiza, Chiriquí

Finca Lara está ubicada en Nueva Suiza en la vía a Cerro Punta en la provincia de Chiriquí de Panamá. Al ver el apellido Lara, pensé debemos ser familia, ya que es el apellido de mi abuela. Llame al señor Felix para pasarlo a visitar y me comentó que iba a estar tostando café en la tarde. Decidimos ir a ver el proceso y nos quedamos horas conversando con este señor mayor que nos ofrecía buena compañía, historias y vino de mora hecho en casa.

Si quieres visitar te puedes quedar en un hotel en Volcán o en un hotel en Cerro Punta. Nosotros nos quedamos en Casa Grande Bambito.

Café Don Lara

En el 2004 murió el papá de Felix y Carmen Lara. Dos años después deciden comercializar el café producido en la finca. No sabían que nombre ponerle y una hija de Felix sugirió ponerle Don Lara en honor a su abuelo que fue el que sembró las plantas originalmente. Don Lara llegó a Boquete entre 1935-1937 y luego en 1940, migró a la zona de Cerro Punta. Adquirió una finca de 40 hectáreas que llamó Finca Lara.

Si quieres comprar su café, que cuenta con registro sanitario, puedes hacerlo en Finca Lara o en el mercado de Volcán. Carmen va todos los días a vender café, queso y vegetales en el mercado. También se puede hacer pedidos a nivel nacional y se mandan por flete. En el 2007 exportaron a Japón y aún conserva la muestra del empaque. Me dice entre risas, este café ya no sirve, pero me gusta por el recuerdo. Actualmente no están exportando.

Proceso de tostado del café

Felix nos mostró con mucho orgullo su maquina roja para tostar café que había adquirido hace pocos años. Fue un contacto mexicano que conoció en Expocomer, la feria de la Cámara de Comercio, quien le vendió la maquina. Cuando finalmente llegó a la finca estaba tan feliz que celebraron toda la noche. Antes tostaba el café en otras fincas como Janson y Hartmann pero dependía de la disponibilidad de ellos y a veces le quedaba mal a los clientes.

Tostar cinco libras y media demora unos quince minutos. Debes estar pendiente que la maquina llegue a 200 y mirar el color del café con una válvula que saca algunos granos. La variedad que siembra es arábico que es un café criollo, que según el es uno de los mejores.

La finca se encuentra a 1850 metros de altura con un clima privilegiado. La tierra es muy fértil por lo tanto no necesita fumigarse para producir café. Tiene suerte que está separada de las otras fincas cafetaleras, por lo tanto no se contagia con enfermedades como la roya. No puede decir que la producción es orgánica, ya que usan agroquímicos para otras siembras en la finca.

Diversidad agrícola en Finca Lara

La finca está divida en potreros, cafetales, montaña que es una reserva y la parte de agricultura que incluye zanahoria, papa, lechuga, repollo, perejil y brócoli. Tiene muchísimas frutas, pero no las vende, ya que le pagan muy poco. Prefiere regalarlas a los visitantes, comérselas o dársela a los pájaros. Algunas de estas incluyen naranja, mandarina, limones, tomate de árbol, níspero, peras, manzanas, durazno, ciruelas, chirimoyas, mora, uchuva y toronjas.

Tuvimos que regresar la mañana siguiente ya que era temporada de lluvia y estaba mal el clima cuando fuimos por la tarde. Llegamos a las 6:30 a.m. para ver a Felix hacer su ordeño matutino. Tiene algunas vacas en la finca que las usan para leche.

Luego pasamos a su casa donde nos dieron un desayuno de yuca frita, queso hecho con la leche de la finca y café.

Nos montamos en su pick-up rojo y subimos por una calle en mal estado hasta llegar a la parte de arriba. Cuenta que su padre hizo un acuerdo para que le hicieran esa carretera para poder vender árboles en la zona agrícola de la finca. La mayoría de la finca sigue siendo una reserva y se puede ir por senderos a través del bosque nuboso.

El Productor del Año

Felix Lara se ganó el premio al mejor productor mediano otorgado por el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) en el 2017. Salió en una revista y lo llamaron para contarle y dijo “guau yo metido allí, fue algo espectacular.” Finca Lara está certificada por MIDA y la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) como finca agroturística. No tienen opción de hospedaje.

Prefieren trabajar por reservas, especialmente si son grupos mayores de cinco personas. Así tienen capacidad de atender bien a las personas. Han tenido grupos de estudiantes de 80-90 personas, pero la mayoría que los visitan son parejas o familias. El tour usualmente demora una hora y media, pero puede demorar más según el interés de las personas. Durante el recorrido se explica el proceso de la producción de café y se degusta.

En la parte agrícola de la finca van a abonar repollo, lechuga y papa. Aparte van a cosechar lo que esté listo. Nosotros cosechamos zanahorias y lechugas.

Felix sacó su machete, limpió una zanahoria y se la comió. Su perro Corbato se acostó en el campo mientras comía las zanahorias llenas de tierra. También nos dio a probar cuanta fruta se encontrara en su camino incluyendo algunas exóticas como el níspero y la uchuva.

Al salir de Finca Lara llevábamos una bolsa con zanahorias, perejil y lechugas. Felix nos acompaña al portón de abajo donde saca su machete y me consigue un ramillete de calas, que son las flores favoritas de mi abuela. Me dice, le dice que su primo de Nueva Suiza se las manda.

 

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