El Biomuseo diseñado por Frank Gehry está casi listo

Sin duda el edificio más emblemático de la ciudad de Panamá es el Biomuseo, seguido probablemente por el edificio tornillo de la Calle 50. Su ubicación es privilegiada en el Causeway de Amador, justo en la entrada del Canal de Panamá. El nuevo centro de convenciones lo acompañará, haciendo que esta área suba en importancia turística.

Esta calzada es utilizada por muchos para hacer deportes y se volvió aún más popular desde que se amplió de dos a cuatro carriles. Desde allí salen los barcos para cruzar el Canal de Panamá y los barcos que van a Isla Taboga e Isla Contadora.

Todo empieza con una historia

La idea para la construcción del Biomuseo se dio en 1999. El gobierno panameño quería construir un museo que tuviera el impacto del Guggenheim en Bilbao, España diseñado por Frank Owen Gehry. Este famoso arquitecto canadiense americano se casó con una panameña, Berta Aguilera en 1975. El también tenía interés en hacer un proyecto en el país natal de su esposa si se lograba conseguir un tema interesante.

El Smithsonian Tropical Research Institute tenía una idea basada en sus investigaciones. Ellos estaban estudiando como la construcción del Canal de Panamá afectó la migración de especies y si permitió que especies invasoras cruzaran de una costa a la otra. La biodiversidad en Panamá es una de las mayores en el mundo, ya que es el puente donde se unen los animales y plantas de Norte y Sur América.

En términos geológicos, somos nuevos, con menos de 3 millones de años. Antes, las corrientes marinas frías subían hasta Europa. El nuevo istmo sirvió de barrera causando un cambio en las corrientes, mejorando el clima en Europa y logrando la última evolución del hombre.

El espacio que tiene el Biomuseo es de tres hectáreas, incluyendo un parque. El edificio del museo tiene unos 4,000 metros cuadrados y el parque ocupa el resto. Su creativo diseño se basó en su entorno, por ejemplo se simuló el puente de Las Américas en el arco del techo de la cafetería. El Biomuseo fue la primera obra de Frank Gehry en América Latina.

Una larga construcción

En el 2006 empezó la construcción que aún no concluye en el 2018. A través de los años, la obra ha sido parada varias veces por falta de fondos, humedad, lluvia y la complejidad del diseño.

El Biomuseo de Panamá fue inaugurado el 2 de octubre del 2014. El diseño elaborado y las múltiples galerías costaron mucho más de lo proyectado. Cuando el edificio se diseñó, había otra tecnología, así que tocó romper todas las paredes para meter cables.

Originalmente, se estimó que iba a costar entre 40 a 60 millones. Al momento de su apertura, se habían invertido unos 95 millones y se necesitaban 15 millones más para completarlo.

Bruce Mau, fundador del Institute Without Boundaries diseño ocho galerías para el Biomuseo. La apertura se dio con cinco de las ocho galerías. El resto tenían fecha de apertura tres años después, cosa que no se cumplió.

Los fondos se lograron con donaciones privadas, empresariales y gubernamentales. La Autoridad de Turismo da un aporte anual para su operación. En agosto del 2016, el gobierno de Panamá aportó unos 18 millones adicionales para completar el Biomuseo. Las remodelaciones incluyeron la reparación del techo del edificio donde están las oficinas administrativas. Se va a agrandar la nueva sala de eventos en este edificio, ya que la sala de eventos actual va a ser una galería. Se calcula que toda la construcción estará lista en enero del 2019 antes de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ).

Este museo ha sido un ejemplo real de persistencia y se espera que cuando este completo logre el impacto a turismo que se merece una joya arquitectónica como esta.

Galerías abiertas en el Biomuseo

Cuando entras al Biomuseo, la primera galería es de la “Biodiversidad” que explica que es la biodiversidad y muestra la magnitud de la nuestra, que aún se sigue descubriendo nuevas especies.

De allí pasas a “Panamara” que es mi galería favorita. Vas a estar parado sobre una plataforma mientras se proyectan videos de las belleza naturales de Panamá en diez pantallas en tres alturas. Asegúrate de mirar a tus pies y al techo, ya que ambos están siendo proyectadas.

En mi visita fui guiada por Roberto Maduro, coordinador de Desarrollo del Biomuseo, que me explicó que las pantallas originales costaron más de $70,000. Ahora con el cambio de la tecnología, las más nuevas cuestan menos de la mitad y son mucho más chicas. Si te fijas bien puedes observar la diferencia en calidad de imagen entre las nuevas y las viejas.

Pasarás a “El Puente Surge” que te pone en contacto con el aspecto geológico de la formación del istmo de Panamá.

Como ya había tierra, llegaron los animales y “El Gran Intercambio” cuenta como llegaron especies del norte y del sur. Algunas ya están extintas como un gran perezoso gigante, mientras que otras siguen vivas en el istmo. Los animales están hechos en modeles que parecen de yeso, y es probablemente la exhibición más fotografiada. El museo te sugiere lugares para tomar fotos durante tu recorrido.

Vas a salir a “La Huella Humana” donde te explica la historia de los primeros humanos que llegaron al istmo hasta la actualidad mediante una gran colección de de fotografías desplegadas en dieciséis columnas. Vale la pena pasar un rato leyendo las explicaciones para entender más sobre la historia de nuestro país y nuestra descendencia.

Hay dos exhibiciones temporales, que muestran fósiles hallados durante los trabajos de excavación de la ampliación del Canal de Panamá. “Tiburones Gigantes” tiene una boca completa con dientes de megalodon (tiburón gigante que vivió entre 23 y 2.6 millones de años atrás) fueron encontrados en el istmo. La otra, “El Cielo Cubierto de Infinitas Aves” explica la migración masiva de aves que vienen todos los años a pasar el invierno en nuestro país.

En el 2019 abren las tres galerías que faltan

Los fondos donados por el gobierno incluyen la construcción de las tres galerías faltantes: “Océanos Divididos-Acuarios”, “La Red Viviente” y “Panamá es el Museo” que va a ser la salida del Biomuseo.

Cuando se diseñó el Biomuseo en el 2002, la galería “Panamá es el Museo” iba a ser como un Trip Advisor brindando información de todo lo que hay que ver en Panamá. Pero como el Internet se masificó, tocó cambiar el enfoque para digitalizar la galería. En el centro va a haber una estructura que parece un esqueleto del istmo de Panamá, con franjas de color proyectadas. Vas a poder pisar hexágonos que abrirán imágenes para mostrar los atractivos de la zona. Un sensor te va a seguir en tu recorrido, abriendo lo que has pisado. Cuando terminas, el sensor te reconoce tu recorrido y te lo muestra.

“Océanos Divididos” va a tener un acuario con peces del Pacífico y Atlántico. Muestra la evolución de las especies al quedar divididos por una franja de tierra. “La Red Viviente” es una enorme escultura, que incorpora planta, animal, insecto y microorganismo, mostrando la importancia de todas las criaturas.

El Parque de la Biodiversidad es un lugar para que las personas convivan con la naturaleza. Está lleno de plantas endémicas y nativas que sirven como complemento a la exhibición central. Todavía faltan dos estaciones: jardín acuático y un gruta de plantas y flores.

Planifica tu visita

Tu recorrido en el Biomuseo puede demorar una hora y media. En su interior hay guías gratuitos que brindan información a los visitantes, sólo tienes que hacerles preguntas. Este museo es accesible para personas discapacitadas y cuenta con una pequeña tienda de souvenirs y una cafetería. Si vas en carro puedes estacionarte sin costo junto al antiguo Club de Oficiales.

El Biomuseo está abierto todos los días excepto los lunes en un horario de 10 a.m. a 4 p.m. de martes a viernes y hasta las 5 p.m. los sábados y domingos. El costo de entrada para panameños es de $10 y para extranjeros $18. Hay descuentos para jubilados, estudiantes y menores de 18 años. Unas 480 personas visitan el museo diariamente y en diciembre de 2017 rompieron récord de visitantes extranjeros.

El primer domingo de cada mes regalan 1,000 boletos en un horario de 9 a.m. a 12 p.m. con entradas programadas cada 15 minutos. Estos domingos también tienen actividades como talleres de huertos, materiales reciclajes y conciertos. Es recomendable visitar la página web del Biomuseo para ver el calendario de actividades. Todos los miércoles hay un recorrido gratuito para ver mariposas alrededor del parque.

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