Haga un Tránsito por el Canal de Panamá

Como panameña, cruzar el Canal de Panamá es algo que siempre había querido hacer. Llame a Canal & Bay Tours para coordinar mi tránsito y pude cumplir este sueño.

Tránsito parcial o completo

Existen dos opciones para hacer un tránsito por el Canal de Panamá: parcial y completo. La mayoría de las personas optan por hacer el parcial que va desde La Playita en la Calzada de Amador hasta Gamboa. Este tránsito tiene una duración de cuatro horas y media, mientras que el completo demora ocho y llega hasta el Atlántico en Colón.

En temporada alta los cruces parciales son casi todos los días, mientras que en la temporada baja (mayo a noviembre) salen unas dos veces por semana. Sin embargo, los cruces completos son solo una vez por mes, usualmente el primer sábado.

Según la posición del barco es probable que empieces el cruce en Gamboa, y no desde La Playita. En ese caso, igual debes presentarte a La Playita y te llevarán a Gamboa en bus. Nosotros empezamos en La Playita, así que cogimos el bus de regreso. Nos demoró casi una hora porque había tráfico, pero usualmente demora entre 30-40 minutos.

Una apuesta por el turismo

Canal & Bay Tours inició sus operaciones en el 2003, poco después que los estadounidenses entregaron el Canal a Panamá. En esos tiempos el turismo era una industria que apenas empezaba y no era posible pasar por el canal como turista. Hoy en día, ofrecen el tránsito por el Canal de Panamá a unas 600 personas mensuales en temporada baja y más de 1,000 en temporada alta.

Más de 230 cruceros cruzaron el Canal de Panamá el 2016 y la cifra sigue en crecimiento. Otros cruceros paran en el lado Pacífico o Atlántico de Panamá y no hacen el cruce. Canal & Bay Tours ofrece sus servicios a pasajeros de lineas como Carnival, Princess Cruiseline, Royal Caribbean, Holland American y Cunnard.

Los botes que hacen tránsito por el Canal de Panamá son inspeccionados frecuentemente para cumplir con todas las normas de seguridad impuestas por el Canal de Panamá. Barcos regulares como el Tuira (nuestro bote) son revisados una vez por año. Por supuesto, tienen que tener todos los equipos necesarios para rescate, comunicación, botes salvavidas, chalecos, y demás. Además, se revisa si los molinete tienen la velocidad adecuada, las lineas de amarre están enteras, etc.

La travesía tiene un costo de $95 para nacionales y residentes; y $150 para extranjeros. En temporada baja puedes encontrar mejores precios, incluso promociones.

Casi no llego a tiempo

Le dije a Luis, un amigo que es fotógrafo que me acompañara a hacer el tránsito por el Canal de Panamá. Como estaba entrando el verano cambie varias veces la fecha y hora para tener mejor clima. Al final no entendí bien la hora de salida y llegamos justo cuando estaba por partir el barco. La entrada a la Calzada de Amador se tranca en la mañana y estaba estresada que nos iba a dejar el bote. Iba manejando rapidísimo mientras que mi teléfono no paraba de sonar con llamadas de la gerente preguntando que donde estaba. Cuando finalmente llegamos, estacionamos el carro y corrimos para abordar el Tuira.

Es bien importante llegar a tiempo ya que nos explicaron que todo esta programado con horarios muy estrictos y si llegas tarde vas a perder tu tránsito por el Canal de Panamá.

Ya a esa hora hacia hambre, así que pase por el buffet de desayuno que está incluido. Hay un cuarto dentro del barco con algunas mesas para comer, pero la mejor vista es afuera. Al salir de la ciudad se puede ver el Biomuseo, el Cerro Ancón, el hotel Country Inn & Suites Panama Canal y los rascacielos de la ciudad en el fondo. Los visitantes reconocerán sus edificios favoritos incluyendo el Hard Rock Hotel Panama y el famoso tornillo.

Para entrar al Canal de Panamá, debes pasar por debajo del Puente de las Américas que se presta para tomar las mejores fotos. Durante todo el recorrido hay un guía que te cuenta sobre lo que vas viendo en el camino. Pero yo tuve la suerte de encontrar aún mejor guía, Alejandro Pinzón, capitán del bote.

Mejor fuente de información

Cuando Alejandro se enteró que yo era la lenta casi me mata pero poco después me perdonó y me brindó información interesante sobre nuestro recorrido. Los barcos chicos siguen pasando por las esclusas viejas, mientras que las nuevas son exclusivas para los barcos Neo-Panamax. Como el barco Tuira tiene 121 pies, nos pusieron con otros barcos; a esto le llaman tandem.

Sea Cloud, nuestro compañero, es un hermoso y lujoso velero de pasajeros. Este velero tiene 360 pies de largo y 188 pies de alto, por lo tanto es un barco que debe ser programado. Su mástil es tan alto que puede pegarle al Puente de las Américas que sólo tiene 220 pies de altura. Cuando pasan barcos especiales le toca al Canal programar con anticipación su tránsito para que coincida con la marea baja.

La recamara de las esclusas tiene 1000 pies de largo por 110 de ancho pero se debe dejar un espacio para que los barcos hagan su trabajo. Por lo tanto, la capacidad máxima combinada es de 880 pies.

Empieza el tránsito por el Canal de Panamá

Nos aceramos a Miraflores que es la primera de tres esclusas que tiene el Canal de Panamá. En esta esclusa debes subir dos escalones y luego uno más en Pedro Miguel para llegar a 85 pies sobre el nivel del mar. Cuando llegas a Gatún en Colón vas a bajar los tres escalones para regresar al nivel del mar. Las esclusas nuevas son dos y hacen los tres escalones juntos en cada océano.

El lago Gatún está arriba de todo lo demás y el agua baja por gravedad para llenar las esclusas. Esa es la fuerza que se utiliza para subir los barcos, no se usa bombas. La mecánica del Canal de Panamá es impresionante. Cada puerta vieja pesa más de 500 toneladas y como están tan bien balanceadas, dos pequeños motores de 25 caballos son suficientes para abrirlas.

La logística para cruzar

Los barcos entran a las esclusas con su propia maquina para navegar pero tienen que ceder timón y barco. Son llevados por locomotoras en la pared central y lateral (izquierda). Las locomotoras 1 está en frente y las 2 atrás. Cada cable de la locomotora puede jalar 58,000 libras. Por lo general se lleva bien suave.

El capitán es el que da las ordenes de soltar o jalar el cable para mantener los barcos en el centro de la recamara. Pronto te das cuenta que tienen su propio idioma “2’s release and hold…1’s tow”; entre los dos se ven y van estimando. Todas las ordenes en el Canal son en inglés. Alejandro cuenta “es como una ciencia y un arte” hay ordenes especificas para las cosas y el arte es que cada piloto hace como siente la situación, algunos son rápidos y otros lentos.

Los barcos se hablan por frecuencia de radio para coordinar los tránsitos. Hace 100 años todo era con banderines y flechas que mencionaba de que lado el barco tenía que pasar. En esos tiempos sólo se operaba de día. Los radios antes no funcionaba tan bien. Hoy en día son la herramienta esencial ya que la radio es algo que nunca se daña. Si hay obstrucciones sirve para comunicarse con las referencias para que los encuentros se den en el lugar apropiado.

La vida de un capitán

La pregunte a Alejandro que porque los barcos tenían que usar un capitán del canal y me respondió “demora muchos años conocer el canal y entender”. Un piloto se tiene que aprender 28 coordenadas para saber donde está otro barco.

Todo en el canal es planificado. Cada mañana los pilotos reciben una lista de todos los barcos que van a cruzar durante el día. Ser capitán del Canal puede ser el trabajo más cotizado de Panamá. Alejandro me contó que para poder aplicar debes tener 10 años de experiencia por lo mínimo y luego debes pasar por un entrenamiento que puede durar 12 años. Los capitanes tienen una escala de 1 al 11 dependiendo de su experiencia y capacidades. No hay edad de jubilación y hay capitanes que tienen más de 70 años.

Cuando el aplicó habían 300 personas interesadas, luego recortaron a 35 y escogieron 8. Actualmente hay 280 capitanes y trabajan con horarios rotativos. Deben tener 14 horas de descanso para que te puedan volver a poner en la lista de asignaciones. A diferencia de otros trabajos, el concepto de días feriados no aplica, ya que “el Canal es una maquina que no para”.

Los buques grandes empiezan super temprano. Los que ves en la mañana son los últimos nortes. Norte 1 (primer barco que va norte) empieza a las 1 a.m. Si visitas el centro de Visitantes de Miraflores entre las 8-10 a.m. vas a ver los últimos nortes. En la tarde ves los que van llegando.

La idea es que los barcos grandes puedan transitar sin problema en el Corte Culebra que es restringido. Usando estos horarios se encuentran para cruzarse al norte de Gamboa. En la noche meten los barcos pequeños.

El canal invierte mucho tiempo en coordinar todo. Cada persona tiene un trabajo muy especifico, donde falla uno tiene que haber un plan B.

Ruta histórica

Sigue los pasos de los conquistadores en tu tránsito por el Canal de Panamá. La mayoría de la ruta era la antigua ruta del Camino de Cruces que era utilizada por los españoles hace unos 500 años. Gamboa antes era conocido como Camino de Ventas. Esta ruta para cruzar el istmo se hacia parte en agua y parte en mula.

No importa si eres panameño o turista, vale la pena vivir esta experiencia de cruzar una de las maravillas de la ingeniería del mundo.

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