Biblos es una de las ciudades más antiguas del mundo

Aquellos que visitan Beirut pueden ir a a Biblos por el día. Queda a sólo 36 kilómetros yendo por la autopista junto al mar y demora unos 40 minutos en llegar. Muchas personas hacen este viaje combinado con la Gruta de Jeita.

Nosotros fuimos a Biblos dos veces ya que nos gustó muchísimo este encantador pueblo junto al mar.

La primera vez fuimos cuando llegamos a Líbano. Alquilamos un carro en el aeropuerto y paramos en camino a Tripoli donde íbamos a pasar la noche en Via Mina Hotel. Nos toco regresar ya que fuimos cuando era casi invierno y habían cerrado el Castillo por que se oscurecía temprano.

La historía de Biblos empieza entre 8800 y 7000 a.c.

Biblos en Líbano es una de las ciudades más antiguas del mundo. No se sabe con exactitud que ciudad es la que se lleva el título pero Biblos es una de las contendientes. Según el legendario Sacerdote fenicio Sanchuniathon, esta ciudad fue construida por Cronus (el Titán de la cosecha según la mitología griega) como la primera ciudad en Fenicia.

Según el historiador Durant, “Biblos se consideraba como la ciudad más vieja de todas, fundada por el Dios El al principio del tiempo” y fue la capital religiosa de Fenicia.

UNESCO declaró el sitio como Patrimonio de la Humanidad en 1984 por ser una de las ciudades más antiguas del mundo. Además es uno de los pocos lugares del mundo donde todos los periodos de la historia han sido representados.

La ciudad de Biblos tuvo muchos nombres durante la época antigua. Su nombre original fue Gubal durante la Era de Bronce y Gebal en la Era de Hierro. Excavaciones en la zona han encontrado herramientas y armas de la era de piedra. En el periodo Calcolítico (4,000-3,000 a.d) empezaron a enterrar a los muertos en jaras de cerámica con sus pertenencias.

Fue una ciudad de ”Cananeos”, nombre que usaron los antiguos griegos de 500 a.c. para llamar a los fenicios. El nombre fenicio GBL puede derivarse de GB, que significa “bien” o “origen”, y de EL, el nombre del Dios supremo del panteón de Biblos.

El nombre actual viene de antiguo griego cuando la ciudad era conocida por ser el punto de exportación del papiro al Mar Egeo. Papiro en griego antiguo era βύβλος (bublos). Fue cambiando hasta que llego a ser “Biblia” el libro hecho del papiro. El nombre de la Biblia sagrada para los católicos deriva de este nombre. Los árabes conocen la ciudad como Jbeil.

Biblos fue potencia portuaria

Ubicado 37 kilómetros al norte de Beirut, el antiguo sitio de Biblos ocupa una posición privilegiada. Tiene una área de 7 hectáreas, bordeada al lado oeste por acantilados de piedra fosilizada.

Al norte y al sur, por dos valles que desembocan en arroyos naturales que forman una salida de una estrecha franja costera agrícola. Estar en las estribaciones de la cadena Mount Lebanon le dio a la ciudad oportunidades comerciales para exportar madera de cedro. Biblos fue la puerta del “País de los Dioses” para Egipto.

Al principio de la era de bronce, Biblos se volvió el centro de exportación de madera más importante en el este del mediterráneo. Los faraones de Egipto necesitaban el cedro para construir tumbas, barcos y en rituales funerarios. Puedes leer más en mi articulo sobre los Cedros de Dios. Egipto le mandaba a Biblos oro, alabastro, cuerda de papiro y lino. Regalos de la tumbas reales inundaron la ciudad con riquezas.

La “gente del mar” llegó del norte a Biblos alrededor de 1,200 a.d. y enseñaron sus habilidades a la sociedad marítima que hoy en día conocemos como los fenicios. Durante este tiempo los escribas desarrollaron el alfabeto fenicio, precursor de nuestro alfabeto moderno.

Para 800 a.d. ya había viajado a Grecia, cambiando para siempre la forma de comunicación. La forma más antigua del alfabeto fue encontrada en el sarcófago del rey Ahiram de Byblos.

De los Romanos a los Otomanos

Alejandro Magno conquistó la ciudad de Biblos y rápidamente impuso el helenismo. Griego se convirtió en el idioma oficial y la cultura fue adoptada entre 330-64 a.d. Luego llegaron los Romanos y construyeron templos, baños y otros edificios públicos. Hay poca evidencia del periodo Bizantino que fue de 395-637 d.c. porque los edificios fueron construidos de arenisca. La ciudad fue católica durante esta época.

Los invasores musulmanes se apoderaron de la ciudad y Biblos perdió su riqueza e importancia. No reconstruyeron las fortificaciones que destruyeron cuando conquistaron y eso permitió que los Cruzadas tomaran fácilmente la ciudad en 1098. Cuando estos se fueron, la ciudad siguió bajo dominio árabe de los mamelucos y otomanos. La antigua ciudad cayó en el olvido completo.

En 1860, Biblos fue redescubierto por Ernest Renan, un historiador francés. Entre 1921-1924, el Egiptólogo francés llamado Pierre Montet, empezó las excavaciones y descubrió las relaciones comerciales entre Biblos y Egipto.

El castillo de Biblos y las Cruzadas

La ruinas visibles son de la era Medieval, especialmente del periodo de las Cruzadas y mamelucos (soldados esclavos, que eran parte de uno de los ejércitos que ganó el control político de varios estados musulmanes durante la Edad Media). En 1104, los Cruzados fortificaron Biblos con paredes, que todavía hoy en día delimitan la antigua ciudad. Esta ciudad medieval cubría un área de más de 13 hectáreas.

La parte norte, este y oeste miraban hacia el puerto. Estas salidas estratégicas permitían la descarga de pequeños barcos, ademas de la evasión en caso de algún ataque. La ciudadela fue protegida con rastrillo (una puerta corrediza de madera) y matacanes (un apertura por la cual se podían tirar piedras o objetos incendiados sobre los atacantes).

La segunda línea de defensa está constituida por cuatro torres ubicadas en los ángulos y conectadas por muros con aspilleras. Una quinta torre se destaca entre las dos torres del norte. La ciudadela estaba sujeta a varias destrucciones y remodelaciones que son especialmente visibles en las partes superiores del monumento. A finales del siglo XIX, el castillo fue utilizado por el garnison turco y continuó desempeñando un papel militar menor.

Otras estructuras que pueden ver los turistas incluyen una columnata romana y un pequeño teatro; Murallas fenicias, tres templos principales y una necrópolis.

Biblos en la actualidad

Biblos fue el ganador del premio Golden Apple (dado por FIJET, la federación mundial de periodistas y escritores de turismo) por excelencia en turismo en 2014. También fue elegido como la capital del turismo árabe para el año 2016 por el Consejo Árabe de Turismo.

Si puedes pasar la noche en algún hotel en Jbeil puedes disfrutar de la vida nocturna que se pone excelente en la temporada de verano.

Las calles están llenas de cafés y bares perfectos para sentarte a pasar el rato y ver a las personas. Pedí una cerveza local llamada Almanza mientras mi mamá se ponía a ver libros.

Lo bueno de visitar Líbano es que como es mitad católico puedes comprar y tomar licor en todos lados. Me gustó mucho este letrero que decía que el café tenia WiFi gratis y cervezas frías.

Si quieres probar comida libanesa puedes ir a Feniqia que está diagonal al castillo. Almorzamos allí unos shawarmas y estaban buenos.

Como queríamos variar también fuimos a un sitio de sushi llamado Kami Sushi, que queda cerca de la parte colonial. Tienen estacionamiento así que aprovechamos para dejar el carro e ir a explorar.

El día que fuimos tenían un mercado que vendía productos locales y orgánicos. Podías comprar frutas y verduras que se veían hermosas a precios muy accesibles.

Nos brindaron vino y un licor llamado Arak hecho de anís. Compre algunas especies como sumak que es deliciosa para las ensaladas y una botella de vinagre de manzana que es muy saludable.

Además del castillo de Biblos, puedes ir al Museo de Cera que explica la historia de Líbano y como fue evolucionando de la vida rural a la actual.

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