El Museo Nacional de Beirut sobrevivió la guerra

Si eres amante de la historia, como yo, debes visitar el Museo Nacional de Beirut. Este museo es igual de impresionante que el Museo Egipcio en Cairo y los dos tienen momias. Más de 100,000 objetos son parte de la colección del museo, que en su mayoría son antigüedades encontradas por la Dirección General de Antigüedades. De todas estás, sólo exhiben 1,300 piezas que datan desde los tiempos prehistóricos al periodo medieval de los Mamelucos.

El museo se encuentra ubicado en el distrito de Mazra’a de Beirut, en la intersección entre avenida Abdallah al-Yafi y la carretera de Damasco. Maneje desde mi hotel en Beirut y me estacione justo al frente de la entrada.

Los arquitectos Antoine Nahas y Pierre Leprince Ringuet construyeron el museo inspirados en la arquitectura egipcia con su toque francés, usando caliza ocre libanesa. Justo al frente hay otro juego de columnas romanas que parecen muy antiguas, que le hacen contraste a las de la entrada.

Los origines del Museo Nacional de Beirut

Raymond Weill fue un oficial francés asignado a vivir en el Líbano. En 1919, creo un pequeño museo provisional en Beirut donde mostraba unas cuantas obras antiguas. La colección empezó a crecer a medida que se hacían más excavaciones arqueológicas, especialmente en Tyre y Biblos.

Particulares también donaron sus colecciones privadas y en 1923, el “Comité de Amigos del Museo” empieza a levantar fondos, apoyados por Bechara El Khoury, entonces Primer Ministro y ministro de educación y bellas artes.

La idea era crear un museo nacional y en 1930 empieza la construcción en un pedazo de tierra cerca del hipódromo de Beirut que fue donado. La construcción termina en 1937, pero la inauguración se tuvo que posponer por la condición política global debido a la Segunda Guerra Mundial. El 27 de mayo de 1942, el Presidente Alfred Naqqache finalmente inaugura el Museo Nacional de Beirut. Maurice Chehab fue el director del museo durante 33 años y logró crecer la colección.

Guerra civil cierra el museo

En 1975 empieza la guerra civil libanesa. El Museo Nacional de Beirut y la Dirección General de Antigüedades se convierten en la linea divisoria entre ambas fracciones. Esta línea era conocida como el ”callejón del museo” que dividía el este y el oeste de la ciudad de Beirut. Era imposible visitar el museo, ya que era uno de los lugares más peligrosos del planeta.

El museo tuvo que cerrar por fuerza ya que sostuvo bombardeos y se convirtió en un cuartel para los combatientes. Maurice (el director del museo) y su esposa utilizaban las pequeñas ventanas de tregua para mover los artefactos.

Movieron primero las piezas chicas al sótano, que luego fue amurallado, prohibiendo cualquier acceso a los pisos inferiores. En la planta baja, los mosaicos que puedes ver en el piso fueron cubiertos con una capa de concreto. Las estatuas y los sarcófagos fueron protegidos con sacos de arena. En 1982, la situación empeoró y les tocó construir cajas de cemento y madera para proteger las piezas más grandes que no se podían mover.

16 años después termina la guerra

Finalmente en 1991 termina la guerra luego de más de 250,000 muertos. El Museo Nacional de Beirut estaba casi en ruinas, toda la parte exterior se encontraba llena de huecos de balas y cráteres de bombas. Las paredes internas tenían graffiti y el piso estaba inundado por la lluvia. La humedad era muy alta y terminó arruinando algunos objetos de madera y terracota.

Todos los equipos de laboratorio se perdieron, también mapas, fotografías y otros registros que fueron quemados por fuegos causados por las bombas. Durante la guerra algunos objetos fueron robados, que ahora puedes ver en los museos turcos. Milagrosamente, la mayoría de los objetos sobrevivieron.

Restauración y reapertura

Michel Edde, el Ministro de Cultura y Educación Superior propone restaurar el museo en 1992. Ghassan Tueni, un político y periodista libanés, dona fondos para construir la puerta masiva de la entrada. No se podía empezar a quitar las cajas de concreto o restaurar las piezas hasta que el edificio no estuviere cerrado. Ya cuando habían puesto las ventanas y puertas se quitó la gigante pared de concreto que bloqueaba el sótano.

En 1995 empezó la restauración. El 25 de noviembre de 1997 se hizo una pre-inaguración pero fue prematuro ya que la mayoría del edificio todavía estaba siendo reparado. Igualmente necesitaban actualizar para poder cumplir con los estándares modernos de museos. Finalmente en 1999, el museo abre definitivamente su primer y segundo piso. El sótano seguiría cerrado. Ese mismo año, el gobierno de Líbano empezó una campaña masiva para recuperar los objetos robados. La ley dice que cualquier artefacto de más de 300 años pertenece al estado.

Si quieres conocer un poco más sobre el pasado del museo puedes ver un documental de 12 minutos que muestran cada hora entre las 9 a.m. y 4 p.m.

El sótano fue lo último en abrir

El sótano del Museo Nacional de Beirut vuelve a abrir 40 años después de la Guerra Civil de Líbano. Inicialmente debió abrir en noviembre del 2010 pero fue atrasado por dificultades técnicas y falta de financiamiento. El gobierno de Italia donó €1.2 millones en el 2014 para la restauración y brindó la ayuda de conservadores italianos.

Finalmente vuelve a abrir sus puertas el 7 de octubre del 2016. Es fácil perderse la entrada del sótano, ya que su entrada esta debajo de las escaleras, así que recomiendo estar atento.

Contiene 500 piezas en orden cronológico, incluyendo un diente humano de más de 250,000 años y termina con piedras talladas del siglo 19. El motivo principal del sótano es los entierros y practicas funerarias desde la época prehistórica hasta el imperio Otomano. Puedes comprender como fueron los rituales de las diferentes civilizaciones.

Una tumba romana descubierta en la región de Tyre en 1937 fue movida con todas sus pinturas al sótano del museo. Muestra la leyenda de Ícaro, junto a su padre Dédalo, haciendo sus alas nefastas.Si le pides al seguridad te deja pasar dentro del cuarto, pero te dice que no tomes fotos para no dañar las pinturas.

Otra pieza notable es la pintura de la Virgen María, madre de Jesús que data del año 240. Se cree que es es una de las representaciones más antiguas descubiertas de María en el mundo.

Momias y sarcófagos

Una serie de 31 sarcófagos fenicios con rostro humano encontrados en Sidon (al sur de Beirut) son guardados en un cuarto con espejos que muestran el reflejo de las mismas. El efecto causado engaña como si la fila de sarcófagos siguiera eternamente.

Parecen cajas de momias, cada una con una cara diferente tallada en mármol blanco. Se presume que son cuadros de las personas muertas, algunas parecen egipcias y otros griegas. Son del siglo sexto al cuarto antes de Cristo.

Hay un cuarto climatizado que debes para entrar para ver dos Momias maronitas encontradas en la cueva ‘Assi el Hadath en el valle de Qadisha. En Líbano no momificaban pero los cuerpos fueron preservados de forma natural por las condiciones secas del valle. Fueron encontrados usando trajes de algodón con seda y zapatos.

Además puedes encontrar cerámica, amuletos, joyería, piedras y armas que eran enterrados junto a las personas.

Colecciones en el museo

El Museo Nacional de Beirut es bastante grande, con 6,000 metros cuadrados de exhibición y 1,000 metros más en oficinas administrativas. Cuando entras a la planta baja vas a ver un gran cuarto con un techo de vidrio que sirve de tragaluz. 83 piezas grandes están en este piso, que en su mayoría son mosaicos, sarcófagos y estatuas, incluyendo un obelisco.

Las figuras fenicias encontradas enterradas cerca del Templo del Obelisco en Biblos son de las favoritas. Fueron hechas entre el siglo 18 y 19 antes de Cristo. Cuando salí del museo compre unas replicas en la tienda. De igual manera las puedes encontrar en cualquiera tienda de souvenirs en Líbano.

El piso superior tiene 1,243 piezas pequeñas y medianas organizadas en orden cronológico. Algunas tienen lupas para que puedas ver mejor los detalles.

Los visitantes pueden bajar un app en tres idiomas que brinda información sobre la historia del museo y sus colecciones. Además puedes escanear el código QR de cada pieza para escuchar sobre la misma. Las horas de visita del Museo Nacional de Beirut son de 9 a.m. a 5 p.m. de martes a domingo. Los lunes y festivos está cerrado el museo. Fuimos justo antes del cierre y empiezan a apagar las luces para que salgas, cosa que es difícil porque quieres seguir viendo las maravillosas piezas históricas.

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