Al llegar al templo de Uluwatu, el guía nos dice que tengamos cuidado con los monos. Aparentemente son terribles y les gusta robarle cosas a los turistas. Apenas llegamos vimos uno comiendo un paquete de papitas Pringles que estaban en un basurero. Nos dieron un sarong para cubrirnos las piernas, que es requisito para ir a los sitios sagrados y entramos a la tierra de los monos.

Los monos que viven en Uluwatu son macacos (como los de Batu Caves en Malasia) y son muy traviesos. Si te roban tu pertenencia y tienes comida puedes tratar de persuadirlos para que te hagan un intercambio. Aún que a veces se suben en los árboles y es difícil de alcanzarlos. Es mejor guardar bien todas las pertenencias, incluyendo lentes de sol y tener cuidado al tomar las fotos.

Nos separamos del resto del grupo

Parece que nos quedamos viendo a los monos por mucho tiempo, ya que cuando salimos del bosque ya se había ido nuestro grupo. Igual el sitio es pequeño así que decidimos explorar por nuestra cuenta. Vimos una estructura en la parte alta de una roca y decidimos subirla. Resulta que el sitio es un templo situado 70 metros sobre el mar.

El templo Pura Luhur Uluwatu fue ampliado en el siglo XI por un sabio de Java. Es uno de los nueve templos direccionales de Bali y se cree que protege a la isla del mal. Los surfistas que surfean en Uluwatu piensan que son bendecidos debido a cuán divinas y perfectas son las olas.

La mayoría de los turistas visitan en la tarde para ver el atardecer sobre el mar. El templo abre de 9 a.m. a 6 p.m. para los turistas, pero los que quieren orar pueden ir a cualquiera hora. Si vas en julio o agosto vas a encontrar una cantidad enorme de turistas.

Bajamos y encontramos una estatua de una mona con su bebe sentados sobre una roca en medio de un pequeño lago con un arco sobre la estatua. También encontramos una entrada con escaleras de roca tallada con estatuas de monos. La entrada no llevaba a ningún lado, pero esto es muy típico de Bali, donde adornan todo.

Mira la danza Kecak del mono de fuego al atardecer en el templo de Uluwatu

La mayoría de los visitantes van al templo de Uluwatu a las 5 p.m. para ver el hermoso atardecer y luego ver la danza de Kecak a las 6 p.m. Esta danza se hace todos los días. Puedes ver la danza en otros sitios en la isla, pero este es el lugar favorito por el escenario que está sobre un risco.

Debes llegar temprano para asegurar un puesto en las bancas que van como escaleras de forma circular alrededor de un escenario central. Puedes ver unos 70 hombres sin camisa con pantalones negros y una flor de hibiscus en la oreja cantando “Chaka-chaka-chak-chak”. Es impresionante como pueden cantar casi sin parar por una hora. Las voces acompañan la drama del baile.

La danza cuenta la epopeya de Ramayana. La historia cuenta la vida de Sri Rama, un principe que fue exilado por su padre el Rey después que la madrastra malvada lo traiciono. El escenario es un bosque lleno de monos, que va perfecto con Uluwatu. Rama esta acompañado por Sita, su esposa y Laksamana, su hermano. El malvado Rahwana, estaba enamorado de Sita, así que la secuestró.

Hanoman, el rey de los monos ayuda a los dos hermanos a rescatar a la princesa. Finalmente los dos amantes son reunidos justo después de la puesta del sol. La danza prende en fuego cocos mientras que tienen amarrado a Rahwana.

Si visitas Bali no te pierdas la danza Kecak, realmente es algo que vale la pena ver.