Compra lo que desees en el Festival de Alasitas

Por coincidencia reserve mi viaje a Bolivia durante el Festival de Alasitas. Descubrí el evento cuando estaba viendo qué hacer en el país y me pareció interesante. Por lo tanto, programé mi viaje para estar en La Paz el 24 de enero. Ese día inicia el festival que se apodera de una de las dos ciudades capitales de Bolivia (Sucre es la otra) por casi un mes. En esta ciudad opté por quedarme en la cadena de hostales Selina ya que recién habían inaugurado Selina La Paz.

Un festival antiguo

‘Alasitas’ viene de una palabra en Aymara que significa “cómprame”. Los Aymara son indigenas que viven en los Andes y Altiplanos de Sur América. En Bolivia, Perú y Chile aún quedan aproximadamente 1 millón de sus descendientes. Esta nación existió antes de ser conquistada por los Incas y luego por los españoles.

Los Aymara celebraban un festival llamado ‘Chhalasita’ donde rezaban por buenas cosechas e intercambiaban productos. En Tiwanaku rezaban a los dioses pidiendo buena suerte con ofrendas en miniaturas de lo que querían lograr o tener. Este evento pasaba cerca del solsticio de invierno, en fechas cercanas al 22 de diciembre. Es fácil visitar Tiwanaku (los autobuses parten del Cementerio General de La Paz) y vale la pena conocer este sitio que es Patrimonio de la Humanidad la UNESCO.

El español Sebastián Segurola fue mandado a La Paz en 1781 para defender de la ciudad de la incaica liderada por Túpac Amaru II. Él fue el que decidió restablecer el Festival de Alasitas moviendo la fecha al 24 de enero en honor a “Nuestra Señora de Paz” patrona de la ciudad.

Todo en miniatura

Ekeko es el Dios de la abundancia y prosperidad. Su presencia está por todos lados en el Festival de Alasitas. Puedes reconocerlo fácilmente ya que usa un poncho y una gorra. Encontrarás figuras de el adornadas con dinero, cigarillos y alcohol que son ofrendas.

Ekeko representa la vida lujosa para los bolivianos y es muy común que las familias mantengan una figura de él en casa. También encontré una persona vestida de Ekeko y aproveche para tomarme una foto.

En este festival puedes encontrar todo lo que desees en miniatura. Lo que la gente más quiere es dinero. Puedes encontrar bolivianos, dólares y euros solos o en conjunto con casas y carros. Las casas van desde modestas viviendas hasta mansiones con materiales para construirlas.

Además puedes comprar certificados de matrimonio, universitarios y doctorados. Como fui en el año chino del cerdo también era común encontrar miniaturas con cerdos. Los que quieren viajar pueden comprar maletas.

Para las solteras lo mejor es conseguir un gallo. Pero no puedes comprarlo tu misma, ya que la tradición dice que debe ser un regalo. Viajaba con mi amigo Luis así que él me regalo uno. Asegúrate de escoger el color correcto ya que tienen diferentes significados. Amarillo es para un hombre con dinero, blanco es pureza, rojo es pasión y negro es para las viudas.

Bendiciones

Consultamos dónde ir para encontrar los puestos y nos recomendaron ir a la Plaza San Francisco ya que puedes ver la influencia española en el Festival de Alasitas. Al medio día salen los sacerdotes de la Catedral de San Francisco a dar su bendición rociando agua bendita sobre las personas que se conglomeran a la entrada. Habían demasiadas personas así que vimos este espectáculo desde arriba.

Otros sitios para ir son la Plaza San Pedro y el Parque Urbano, que es un buen lugar para encontrar los puestos todo el mes del festival. Después de la inauguración, el Festival de Alasitas se vuelve más tranquilo.

Lo tradicional es recibir la bendición de un “yatiri” o shaman como popularmente se les dice. Llevamos nuestras miniaturas y las pusieron en una bolsa con unos líquidos y flores. Luego decían unos rezos que no pude comprender y pasaban la miniatura sobre unos fogones con incienso, leña o carbon. Al final te ofrecen una cerveza en un vaso pequeño.

En el 2017 el Festival de Alasitas fue inscrito en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. Si visitas La Paz, Bolivia en enero o febrero asegúrate de incluirlo en tu agenda.

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