Yogyakarta todavía tiene un sultanato

Para entender un país hay que ver el contexto histórico y político del mismo. Me sorprendió cuando nos dijeron que íbamos a visitar la casa del Sultán, ya que Indonesia es un país democrático. Me pareció algo curioso, así que me puse a hacer un poco de investigación que la voy a compartir con ustedes.

Indonesia pasa de conquistadores holandeses a dictadores

Lograr la democracia en Indonesia no fue una tarea fácil. Han pasado dos décadas desde que Indonesia sacó a su último dictador. Cuando visites el país te van a comentar sobre su historia e independencia de los Países Bajos. Sukarno fue el primer Presidente de Indonesia después de que leyó la declaración de independencia el 17 de agosto de 1945. Sukarno realizó la masacre de PKI entre 1965-1966 donde se asesinó entre 500,000 a un par de millones de personas que se creían que eran comunistas.

Suharto fue el segundo presidente y duro más de 30 años hasta que fue separado del poder en 1998 tras una crisis económica masiva. Según Transparencia Internacional, Suharto es uno de los líderes modernos más corruptos y robo más de $35 billones de dólares.

La era democrática y los sultanatos

Oficialmente no hay realeza en Indonesia, pero siguen los sultanatos en zonas particulares incluyendo Java, Borneo y Bali. Los sultanes gobernaron áreas locales antes y durante la ocupación holandesa. En Java, hay dos cortes reales, una en Solo y una en Yogyakarta. Ya no tienen el poder que tenían antes de la independencia, pero igual siguen siendo influyentes en la política.

El Sultán de Yogyakarta es el gobernador de la provincia y es considerado la figura cultural de la región. Sukarno le concedió el puesto de gobernador de Yogyakarta por vida al Sultán Hamengkubuwono IX y sus descendientes. Esto se dio porque el Sultán luchó junto a los revolucionarios para conseguir la independencia. Este Sultán hasta fue Vice Presidente de Suharto del 1973-1978.

Una Visita al Kraton de Yogyakarta, la casa del Sultán

La casa del Sultán tiene una ubicación muy céntrica desde cualquier hotel en Yogyakarta. Cuando llegamos nos bajamos del bus y fuimos a una caseta donde esperamos a que nos dieran nuestros boletos. Hay un boleto especial si quieres tomar fotos. En la entrada es común que lleguen vendedores ambulantes a tratar de venderte todo tipo de cosas que no necesitas.

Entramos al palacio y nos recibieron con una presentación de música con instrumentos. Este estilo de música se llama “gamelan” y data desde el año 167. Habían como unas 80-100 personas todos vestidos igual. Todas las mujeres con camisa negra y su cabello en un gran moño y los hombres con camisa azul; ambos con pantalones de batik y descalzos. Estaban tocando platos o tambores con un mazo de forma organizada. Me sorprendió escuchar que todos los que estaban tocando son voluntarios.

Hay diferentes tipos de presentaciones típicas que están incluidas en el costo de la entrada. Todos los días puedes ver una presentación, ya sea el gamelan, danzas clásicas, lectura de poesía o wayang golek (títeres). Se recomienda ir a las 10 a.m. ya que la mayoría se dan a esta hora, algunas empiezan un poco antes o después.

25,000 personas viven en el complejo alrededor del Kraton de Yogyakarta. Estas personas son mayormente voluntarios del Sultán y este les da alimentación y vivienda. Dentro del palacio se pueden ver algunos limpiando, otros sencillamente conversando y pasando el tiempo.

De opulencia a decadencia y luego restauración

El Kraton de Yogyakarta fue construido por el Príncipe Mangkubumi en 1755-1756. En 1812, el británico Stamford Raffles invade la ciudad amurallada de Yogyakarta. El palacio fue saqueado y quemado. Se robaron oro, joyas y monedas. En la década de 1920 el Sultán del momento construyó el palacio que se ve actualmente con toques europeos. En el 2006 el edificio sufrió daños por un terremoto.

Hay una zona del palacio que no se puede entrar porque la están remodelado. Es interesante visitar el sitio pero debes ir con expectativas bajas, ya que uno piensa que va a ser más lujoso de lo que es. Una gran parte del palacio es un museo y tiene una colección de regalos de monarcas europeos y recuerdos de la familia real.

Uno de los cuartos muestra el árbol genealógico real y fotografías antiguas. Las diferentes salas van contando la historia de la familia real. Algo que me perturbo fue el relato de la circuncisión femenina obligatoria. Investigando sobre el tema, pude leer que Indonesia es uno de los países que más hace está practica, aparte de Africa, Iraq, Yemen y Kurdistan. Está designado a controlar la sexualidad femenina.

El futuro del sultanato de Yogyakarta

Su realeza el Sultan Hamengkubuwong X fue coronado después que su papá murió en 1988 y es el décimo Sultán. En el 2009 corrió para Presidente de Indonesia pero no ganó. Dicen que es un líder carismático y progresivo que le gusta fumar cigarros y bailar música pop. Ha impulsado el uso del Internet en su zona para que los aldeanos puedan competir en un mundo globalizado.

En el 2011 el Presidente de Indonesia propuso que el gobernador de Yogyakarta fuera electo por el pueblo. Para la suerte del Sultán, en el 2012 la asamblea paso una ley que asegura que el sultán hereda el titulo de gobernador. El Sultán ya está mayor y tiene que pensar quien va a ser su heredero. Pero el problema es que no tiene hijos varones, sólo tiene 5 hijas.

El Sultán sin querer se ha vuelto un defensor de la igualdad de género, ya que quiere que su hija mayor sea la primera Sultana. Sin embargo, esto va en contra de la ley musulmana, así que se ha creado una gran controversia. ¿Que sucederá con el Sultanato? La verdad es que sólo el tiempo dirá.

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