Un día en Port Louis, capital de Mauricio

Port Louis, la capital de Mauricio, es una ciudad de contrastes. Si vas en crucero llegarás a Caudan Waterfront, un paseo marítimo con tiendas diseñadas para los turistas.

Pero esta no es la ciudad de verdad. Puede parecer fea e incluso peligrosa para aquellos que se dejan llevar por apariencias. Los edificios están descuidados pero el encanto histórico se nota a simple vista. Sin duda, vale la pena pasar por lo menos un día completo recorriendo esta ciudad o incluso quedarse la noche en un hotel en Port Louis.

Originalmente fue un puerto, desde 1638. En 1735, durante el gobierno francés se convirtió en el centro administrativo de Mauricio. Servia como punto para abastecer los barcos que iban entre Asia y Europa. Su nombre fue en honor al Rey Louis XV. En aquellos tiempos, la isla se llamaba Isla de Francia y era gobernada por Mahé de Labourdonnais quién desarrolló la ciudad, al igual que su jardín botánico que ahora es conocido como Jardín Botánico Sir Seewoosagur Ramgoolam.

La ciudad portuaria siguió creciendo por su ubicación estratégica que la protegía de los ciclones por la cordillera de Moka. Cuando abrió el Canal de Suez la ciudad perdió su importancia pero en los años 1970s invirtieron en la modernización del puerto. Camina por sus calles para apreciar la olvidada arquitectura colonial, al igual que la diversidad de religiones y etnias que conviven en la misma.

¿Qué hacer en Port Louis?

Caudan Waterfront

Caudan se encuentra sobre un sitio histórico, una península llamando Le Caudan que fue creada sobre una isleta de coral. Su nombre viene de Jean Dominique Michel de Caudan que fue un reconocido personaje de la isla. Lo que ves en la actualidad fue inaugurado en 1996 pero el sitio se ha prestado para el comercio hace más de 250 años. Los cruceristas pueden caminar al frente de mar para encontrar un centro comercial con 170 boutiques, casino, un hotel de lujo llamado Labourdonnais Waterfront Hotel y muchísimos restaurantes.

En el waterfront de Port Louis también vas a encontrar el Museo de Blue Penny que muestra la cultura y el arte de Mauricio. Tiene una colección de estampillas blue y red penny de 1847 que fueron compradas en 1993 por el Banco Comercia de Mauricio por 2 millones. Lo mejor del waterfront es el mercado de artesanías. Encontrarás desde café, azúcar y ron, hasta pinturas, cocos tallados, aretes y ropa. La calle principal esta decorada con coloridos paraguas con los colores de la bandera que cuelgan por encima de los visitantes. Además tienen un centro de las artes donde hacen eventos.

Aapravasi Ghat

Aapravasi Ghat significa el el depósito de inmigración en hindi. Mauricio fue la primera colonia británica en recibir trabajadores contratados de la India luego que se aboliera la esclavitud en 1834. Necesitaban buscar un reemplazo para los esclavos africanos. La economía de la India estaba deprimida causando la fuente perfecta de trabajadores, ya que trabajaban duro en la agricultura por poco sueldo. Entre 1849 hasta 1923, pasaron medio millón de Indios por Mauricio. Muchos fueron después a otras colonias británicas. En 1923 terminó la migración que movió a más 2 millones de personas a nivel mundial.

No se cuidaron los históricos edificios y actualmente solo quedan restos parciales de tres edificios de piedra de los 1860s. Consiste en la puerta de entrada y un bloque hospitalario, restos de cobertizos de inmigración y vestigios de los cuartos de servicio. Visitar este sitio no tiene costo a pesar que es Patrimonio de la Humanidad de UNESCO desde el 2006. Ahora los edificios están protegidos como monumentos nacionales bajo la legislación de Mauricio.

Esta migración cambió la población de la isla. Actualmente 68% de la población es de ascendencia India. Las siguientes generaciones dejaron de trabajar en la agricultura y contribuyeron al desarrollo del país. Vas a ver templos hindúes en Port Louis y en toda la isla.

Fuerte Adelaide (La Citadelle)

La mejor vista de todo Port Louis se puede ver desde el Fuerte Adelaide, comúnmente llamado La Citadelle.

Su arquitectura es típica de los edificios militares británicos de la era. Tenía cuartos para los oficiales y soldados, un patio principal y polvorín. Las enormes piedras son bloques de basalto. El fuerte podía acomodar a 200 soldados y tenía suficiente suministros y municiones para mantener un asedio de tres meses, que nunca sucedió. Los cañones podían alcanzar un rango de alrededor de dos kilómetros con una precisión formidable para aquel tiempo.

Fue construido sobre una montaña de 74 metros que los franceses llaman ‘Pequeña Montaña’. Cientos de indios contratados tomaron seis años (1834 a 1840) en construir el Fuerte Adelaide. Es el único de los cuatro fuertes británicos que sobrevivió la invasión francesa. En el 2005 fue renovado por un museologo francés llamado Claude Faulque.

Hipódromo Champ de Mars

Fundado en 1812, el Hipódromo Champ de Mars es el más viejo en el Hemisferio Sur y el segundo del mundo. Antes de 1810, era un espacio para que las tropas franceses entrenaran. El nuevo gobernador británico Sir Robert Farquhar, quería complacer la población francesa que tenía el poder económico en la isla. Decidió construir el hipódromo al rededor de la tumba del Conde de Malartic, antiguo gobernador francés que abolió la esclavitud.

Las primeras carreras se dieron en junio 1812, dos años después que las tropas británicas tomaron control de la isla que solía ser territorio francés. También se celebró la independencia de la isla en este lugar el 12 de marzo, 1968, cuando se levantó la bandera de cuatro colores por primera vez. La pista tiene una circunferencia de 4,258 pies (1,298 metros). Todavía se utiliza de marzo a diciembre y es común ver a la gente de sociedad vestida elegantemente. También es visitada por el pueblo y los vendedores ambulantes.

Mercado Central Port Louis

La mejor manera de conocer una ciudad es visitando su mercado. El mercado central es donde van los residentes de Port Louis a comprar sus frutas y vegetales. Está bajo techo en un edificio enorme que tiene más de dos siglos. Los vendedores tienen sus puestos que muestran lo que venden. La mayoría probablemente son alimentos conocidos pero sí tienen frutas y tubérculos diferentes. Los precios son muy accesibles y la gente muy amable. Como es un lugar concurrido, es recomendable cuidar tus pertenencias.

Justo afuera hay un mercado de artesanías, totalmente diferente del de Caudan Waterfront. En tiendas cerradas y puestos en la calle puedes encontrar ropa, canastas, souvenirs, especias y demás. Muy poco es hecho en Mauricio, viene de otras partes del Océano Índico, hasta arte de Africa. Compre unos trajes hechos en Tailanda y aproveche para que me pintaran la mano con henna.

Lambic

Este restaurante es un gastro pub con una tienda de cerveza. Está ubicado en el centro de Port Louis en una antigua casa colonial que ha sido renovada. La comida es algo exótica con platos como venado cocinado con cerveza belga St. Ernardus o jabalí asado con cerveza de frutas rojas. Si no eres tan aventurero también tienen opciones como hamburguesas y pastas. En adición, tienen la primera cervecería artesanal de Mauricio llamada Flying Dodo Brewing Co.

Chinatown

Creo que mi lugar favorito en Port Louis fue Chinatown y por eso tomé tantas fotos. Los chinos han jugado un papel importante en la vida de la ciudad. Los primeros inmigrantes chinos vinieron en los 1780s y actualmente componen un 3% de la población de Mauricio. El centro del barrio chino es compuesto por cuatro cuadras entre las dos “puertas de la amistad” en la calle Royal. Esta zona está llena de vida. Por 160 años ha sido un centro de comercio y destino turístico.

Venden especias para cocinar y hierbas medicinales en lo que parece antiguas boticarias. Si tienes hambre, hay muchos sitios para comer, en restaurantes o comida callejera. El barrio fue descuidado pero los jóvenes ahora están tratando de renovarlo. Hay arte por todos lados, desde un dragón hecho de plástico hasta murales de samurai, karate y demás. Encontramos una señora que leía la fortuna y entramos a visitarla. Fue algo difícil porque hablaba poco inglés pero en francés le entendíamos algo.

Talk to me