Palacio de Charlottenburg, Residencia de los Reyes de Prusia

Si quieres escapar un poco de la historia de las Guerras Mundiales en Berlín, entonces debes visitar el Palacio de Charlottenburg. Fue construido antes de ambas guerras y muestra el esplendor de la era dorada de Prusia. Fue reconstruido después de los bombardeos de los Aliados y sigue siendo el palacio más grande en la capital de Alemania. Este punto de referencia se encuentra al oeste de centro de la ciudad, con fácil acceso.

Entrar tiene costo, pero se puede apreciar los jardines de forma gratuita. Cuando fui en marzo aún era invierno y a penas empezaba a florecer, pero debe ser espectacular en la primavera. Si visitas en diciembre vas a poder apreciar en su exterior uno de los más hermosos mercados navideños de Alemania.

¿Cómo visitar el Palacio de Charlottenburg?

El Palacio de Charlottenburg queda en Spandauer Damm 20-24. Nosotros fuimos en transporte público desde nuestro hotel en Berlín. Puedes tomar el tren S bajandote en la estación Westend o Jungfernheide, tomar el tren U7 a Mierrendorfplatz o Richard-Wagner-Platz o el tren U2 a Sophie-Charlotte-Platz. También se puede ir en bus (líneas 309, 109 y M45), ya que hay una parada justo al frente. El Bus Hop-on Hop-off en Berlín también para justo al frente del palacio.

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Otra opción es tomar un Crucero por el Río Spree en el día o al atardecer. Estos cruceros demoran entre una hora a dos horas y media, y brindan una vista completamente diferente del Palacio de Charlottenburg. Muchos cruceros también tienen opción de bajarte en las diferentes paradas en el verano.

Este palacio está abierto todos los días excepto los lunes. Su horario de invierno (noviembre a marzo) es de 10 a.m. a 4:30 p.m. En verano (abril a octubre) cierra una hora más tarde, a las 5:30 p.m. La entrada tiene un costo de €12, pero puedes conseguir descuento en la entrada si compras la Tarjeta de Bienvenida de Berlín.

Cena Romántica

Otra opción especial y romántica es una Cena y Concierto en el Palacio de Charlottenburg. Podrás visitar en el palacio y al finalizar vas a pasar al histórico salón de baile Orangerie (antiguo invernadero de cítricos) donde comerás una cena con tres tiempos a la luz de las velas. Todos los ingredientes son por temporadas y se puede organizar opciones vegetarianas. Dirígete al auditorio para una presentación especial de la Orquesta Residencia de Berlín. Tocan piezas de compositores famosos incluyendo Mozart, Handel y Bach.

Una “Pequeña” Residencia de Verano

El palacio no empezó del tamaño actual, en sus origines era más pequeño y modesto. Sophie Charlotte, esposa de Federico III (elector de Brandeburgo) solicitó que Johann Arnold Nering le diseñara una residencia de verano en 1695. En esos tiempos, el terreno se encontraba en una zona campestre en el pequeño pueblo de Lietzenburg. Siendo música (tocaba el clavicordio y cantaba ópera italiana) Sophie Charlotte mandó a construir una pequeña ópera. Nering murió durante la construcción y  el palacio fue completado por Martin Grünberg y Andreas Schlüter, que también construyó el Palacio de Berlín.

Originalmente, el Palacio de Charlottenburg era solo el edificio central. El domo fue colocado entre 1709-1712 con una estatua dorada de la diosa de la Fortuna. La inauguración se dio el 11 de julio de 1699 para el cumpleaños número 42 de Federico. En 1701, Federico se coronó como el primer Rey de Prusia. Su arquitecto real, Johann Friedrich von Eosander, fue mandado a estudiar en Italia y Francia, para tomar ideas de lugares como el Palacio de Versalles. A su regreso, en 1702 empezó a extender el palacio con una ala a cada lado, además de dos alas laterales para encerrar un gran patio.

Sophie Charlotte murió en 1705, a la edad de 37. Federico cambió el nombre del palacio de Lietzenburg a Charlottenburg en su memoria. Luego se construyó un invernadero de naranjos al oeste del palacio en 1712. Esto era una práctica común de los palacios de Europa Central en los siglos diecisiete y dieciocho. En el verano se sacaban los cítricos al jardín y se utilizaba para fiestas; ahora es un café.

El Rey Federico I gastó mucho dinero para pasar de elector a rey. Quería ser como el Rey Francés, Louis XIV, por lo tanto gastó mucho dinero en arquitectura y fiestas.

Federico Guillermo I

Federico Guillermo I, hijo de Rey Federico I, era conocido por ser el rey soldado. Era todo lo contrario del padre, su fama era por ser responsable y tacaño. Incluso regaló el Jardín Botánico de Berlín. No invirtió nada en el Palacio de Charlottenburg, solo gastó lo básico para el mantenimiento. Alquilaba partes del jardín para levantar fondos y demolió el teatro de su madre. En su reinado el edificio solo se utilizo para algunos actos protocolares del estado.

Federico II y  Federico Guillermo II

La construcción del Palacio de Charlottenburg continuó en 1740 con Federico II (Federico el Grande). Él mandó a construir los establos y cambió el estilo a rococo, que era lo que estaba de moda. La planta baja de la nueva ala fue construida para su esposa Elisabeth Christine, que iba poco ya que prefería el Palacio de Schönhausen, En 1744 empezó a optar por Potsdam, por lo tanto mandó a ampliar el palacio de la ciudad de Potsdam. También construyó el Palacio de Sanssouci como su residencia de verano.

Ellos no tuvieron hijos y fue sucedido por su sobrino, Federico Guillermo II, quien remodeló cinco cuartos de la planta baja de la ala este para ser su residencia de verano y parte de los pisos de arriba para ser los cuartos de invierno. Él no vivió mucho y no pudo usarlos.

Federico Guillermo III y sus Hijos

Federico Guillermo III vivió en el palacio con su esposa Louise. A diferencia de muchas parejas de la monarquía, estos dos sí estaban enamorados y tuvieron nueve hijos. Cambiaron el estilo del palacio de rococó a neoclásico, agregando un teatro nuevo, otro invernadero y cuartos privados.

En octubre de 1806, emperador Napoleón Bonaparte marchó su Grande Armée a Berlín. Los reyes no estaban en el Palacio de Charlottenburg donde él decidió pasar la noche en la cama de Louise. Ella se rehusó a dormir más en esa cama, así que le construyeron un cuarto nuevo con tonos de amarillo.

Puedes ver una estatua de Louise y su hermana Federica hecha por Johann Gottfried Schadow, el mismo artista que hizo la Cuadriga en la Puerta de Brandenburgo.

Louise murió en 1810, a los 34 años, después de tratar de negociar un tratado de paz con Napoleón Bonaparte en 1807. Se volvió una mártir en Prusia y luego en Alemania, sirviendo para la propaganda en contra de los franceses. Ella está enterrada en el palacio en un mausoleo que le construyeron en el parque.

Su hijo mayor, Friedrich Wilhelm IV, que reinó desde 1840 hasta 1861, vivió en el piso superior del edificio central del palacio. Después de su muerte, el único otro residente real del palacio fue Friedrich III, que reinó durante 99 días en 1888. A sus 57 años tenía cáncer, decidió mudarse a Potsdam y murió un par de días después. En la Primera Guerra Mundial, el Palacio de Charlottenburg sirvió como un hospital militar. En 1926 se estableció una administración para cuidar los antiguos palacios y parques reales e imperiales.

Bombardeo de los Aliados

Los jardines del Palacio de Charlottenburg fueron diseñados originalmente en 1697 en un estilo barroco francés. Luego, en 1788, fueron reformados en un estilo romántico inglés. Los bombardeos británicos en Berlín en 1943 destruyeron gran parte de los jardines. Terminaron de ser arreglados en el 2001 usando el estilo barroco original. Las personas van a caminar o a darle comida a los patos que viven en el lago. También se puede visitar la Casa de Té Belvedere, que data de 1788, siendo actualmente el Museo de Porcelana de Berlín.

El mismo palacio también sufrió muchísimos daños, al igual que el Palacio de Berlín que estaba en el este de la ciudad y fue derrumbado. Por suerte, Margarete Kühn, directora de los palacios y jardines estatales, decidió reconstruir el Palacio de Charlottenburg, que fue completado en 1957. Durante la división, el palacio alberga colecciones de la historia temprana, que ahora se encuentran en la Isla de los Museos en Berlín.

Según la audio guía que te brindan en tu recorrido, muchos muebles fueron sacados antes de los bombardeos. El Palacio de Charlottenburg fue restaurado a como era en el principio, al final del siglo diecisiete. El segundo piso sufrió más daños. Sin embargo, algunas de las decoraciones del edificio no pudieron ser reconstruidas. Escucha la audioguía para entender cuales salones, techos y paredes conservan los muebles, decoración y frescos originales. Algunos frescos nuevos fueron pintados por Hann Trier.

Entre 2004 y 2006, el Palacio de Charlottenburg sirvió como base para el Presidente Alemán, ya que Schloss Bellevue estaba siendo restaurado.

La Sala de Ámbar

La Sala de Ámbar era el cuarto más impresionante del Palacio de Charlottenburg. Fue construida en 1701 en el hogar de Federico I con un diseño hecho por el escultor barroco Andreas Schlüter y construido por el artesano danés de ámbar Gottfried Wolfram. Pedro el Grande, Zar de Rusia, admiró el cuarto en una visita. Los europeos, especialmente los rusos, estaban fascinados con el ámbar. Si quieres aprender más sobre esta resina fosilizada puedes visitar el Museo Mundo Ámbar en Santo Domingo.

En 1716, el Rey de Prusia decidió enviárselo como un regalo para establecer una alianza entre Prussian-Russian contra Suecia. Inicialmente se montó en la Casa de Invierno en San Petersburgo, pero luego en 1755, la Czarina Elizabeth ordenó que la habitación fuera trasladada al Palacio de Catalina en Pushkin. El cuarto era más grande y tenía seis toneladas de ámbar y otras piedras semi preciosas, aparte de hojas de oro. Después de todas las adecuaciones se estima que el cuarto tendría un valor actual de $142 millones.

En 1941, Adolf Hitler inició la Operación Barbarroja enviando tres millones de soldados alemanes a la Unión Soviética. Se llevaron el cuarto a un museo en lo que hoy es Kaliningrado. En 1943, el director del museo recibió notificación de desmantelar el cuarto porque se veía el fin de la guerra. El siguiente año, los Aliados bombardearon y destruyeron la ciudad. Nadie sabe qué pasó con el cuarto. En 1979 se empezó a construir una réplica de la Sala de Ámbar que fue completada en 1997 con un costo de $11 millones. Puedes verlo en el Museo Tsarskoye Selo fuera de San Petersburgo.

Actualidad

Cuando fui al Palacio de Charlottenburg todavía habían algunos cuartos que estaban siendo restaurado. Visitar el palacio y el jardín puede demorar medio día fácilmente. En los alrededores hay opciones de comida, al igual que un café en sitio. También puedes aprovechar para visitar el Museo Brohan que tiene obras de Art Nouveau y Art Decó, y el Museo Berggruen, que alberga arte moderno, en particular obras de Picasso y Klee.

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