Los Jardines Bahá’í son la mayor atracción de Haifa

Haifa es la única ciudad en Israel que tiene el mar al norte no al oeste. Al otro lado de la bahía se encuentra la ciudad de Akko o Acre, como es mejor conocida. Justo después se puede ver el borde con Líbano, pero no se puede cruzar entre los países. En la derecha se puede ver la montañas de Galilea donde está la ciudad de Nazaret. Estoy parada en la cima de los Jardines Bahá’í lista para empezar mi tour.

La historia de la religión Bahá’í

La religión no empezó en Israel sino en Shiraz, Persia (actualmente Irán). En 1844 un joven comerciante llamado Seyyed Alí Mohammad anunció que el era el Báb, la puerta. Que era un profeta de una nueva religión con un único Dios. El sería la puerta para que los seres humanos entren a una nueva era de harmonía y paz. En esta era se terminarían todas todas las guerras religiosas. Se lograría una equidad completa frente a Dios y entre toda la gente del planeta.

A la gente le gusto el mensaje de el Báb y empezó con 18 discípulos que tuvieron estatus especial en la religión.

Persia era un país arabe y por lo tanto eran musulmanes. Según el islam, Mohammed es el último profeta y uno de sus nombres es “el Sello de los Profetas”. Por lo tanto no pueden haber más profetas y el gobierno de Persia acuso al el Báb de ser enemigo de todo el Islam en el mundo. Lo metieron en cárcel debajo de la tierra y luego lo ejecutaron públicamente en Tabriz en 1850.

El gobierno no permitió que enterraran el cuerpo en la tierra sagrada de Persia porque tenían miedo que se convirtiera en un punto de peregrinación. Agarraron el cuerpo y lo tiraron fuera de la ciudad de Tabriz. Los primeros 18 discípulos esperaron hasta que estuviera oscuro para tomar el cuerpo y lo guardaron en diferentes sitios por casi 60 años antes que el Báb fuera enterrado.

Del Báb a Bahá’u’lláh

La historia de la religión Bahá’í no termino con el Báb, porque antes de ser ejecutado, le dijo a sus seguidores que el aceptaba su muerte. Ya que su única misión en la tierra era preparar a la humanidad para la llegada de otro profeta que iba a ser más grandioso que el Báb y que haría que la filosofía de la religión fuera conocida a nivel mundial.

En 1863 en la ciudad de Teherán, hoy la capital de Irán, un hombre declaró que el era el segundo profeta. Este hombre era Mirzá Husayn-‘Alí uno de los seguidores más importantes de el Báb. Dijo que su nombre era Bahá’u’lláh que significa en árabe “gloria de Dios”. De aquí la religión saca su nombre, porque son los gloriosos que comparten su luz con el resto de la humanidad.

El gobierno de Persia estaba furioso que había otro profeta, pero deshacerse de Bahá’u’lláh no era tan fácil. El Báb era un hombre humilde, mientras que Bahá’u’lláh era el hijo de ministro principal de Persia que trabajaba con el Shah. Decidieron mandar a la familia al exilo y los mandaron a imperio Otomano, ya que los turcos controlaban el medio oriente.

Bahá’u’lláh seguía sumando seguidores a pesar de estar en prisión

Llego a Bagdad y siguió predicando, como los Otomanos eran musulmanes Suni tampoco podían aceptar otro profeta. Lo pusieron en prisión, pero después de varias semanas los guardias de la prisión se convirtieron Bahia’i. De allí lo pasaron a una prisión en Istanbul, Turquía y la misma historia.

Finalmente a los Otomanos se les ocurrió una idea brillante, ¿que tal si mandaban a Bahá’u’lláh, su familia y sus seguidores al peor lugar del mundo? Los mandaron a la peor colonia penal del imperio, un lugar donde la gente se moría de hambre o de cólera, que era caliente y húmedo. Pensaron que así todos se morirían y la religión se moriría.

Lo mandaron a Acre en Israel. La prisión donde lo pusieron todavía existe y es un museo. Como dato curioso nuestro guía Michael nos dijo que al lado de la prisión está el mejor lugar para comer Humus llamado Humus Said. Después de 3 años convenció a la ciudad de Acre que lo liberaran y compro una casa que la llamo “la mansión de la felicidad”. El pasó sus últimos 12 años en este lugar y se murió a los 75 años. Su cuerpo está enterrado junto a la casa.

El sitio donde está enterrado es considerado el lugar más sagrado para los Baha’i. Así como los judios rezan mirando a Jerusalem, los musulmanes hacia Mecca, todos los Baha’i tienen que mirar a Acre.

¿Por qué los Jardines Baha’i están en Haifa y no en Acre?

Cuando Bahá’u’lláh estaba en la prisión en Acre, el veía al otro lado de la bahía y podía ver Haifa. Todos los días veía una montaña llamada Carmel. En hebreo es Har HaKarmel que significa “viña divina del señor” y es un lugar muy especial porque es donde el profeta Elías hizo todos sus milagros. Es una montaña sagrada para todas las religiones monoteístas.

A pesar que estaba en casa por cárcel, Bahá’u’lláh fue cuatro veces a esta montaña con su hijo, al cual le dio orden de traer el cuerpo de el Bab desde Persia y enterrarlo allí. 1909, ‘Abdu’l-Bahá (el hijo), logró su objetivo.

En 1989 empezaron a construir los jardines. Empezaron por las terrazas inferiores y terminaron 12 años más tarde, en el 2001. El proyecto costo un aproximado de 250 millones de dólares que fueron recaudados por donaciones. Todo el terreno mide casi un kilometro del lado de la montaña con unos 200,000 metros cuadrados. La tierra la compraron muy barata durante el imperio Otomano antes de que existiera la ciudad de Haifa.

En los Jardines Baha’i también está el Partenón Baha’i que guarda todos los archivos sagrados. No puedes entrar si no eres de la religión. Los libros eran en farsi originalmente, pero ahora están en todos los idiomas.

En el 2008, los Jardines Baha’i de Haifa fueron designados como Patrimonio de la Humanidad según UNESCO.

El bahaísmo en la actualidad en Israel

Los israelitas no pueden ser Baha’i. Los Baha’i que están en Israel son voluntarios y tienen que firmar un contrato que les da de 6 meses a 5 años de estancia. Se estima que hay aproximadamente 700 voluntarios y 30 trabajan en los Jardines Baha’i en Haifa. Los demás trabajan en el centro Baha’i.

Bahá’u’lláh no quería que los Baha’i vivieran en Israel porque hay demasiadas religiones que consideraban este país como su tierra sagrada. Por eso, habían demasiadas peleas en el mundo y el no quería que sus seguidores siguieran este camino.

Esta religión no tiene iglesia o sinagogas. Ellos rezan en cualquier lugar del mundo mirando hacia Acre. Ellos no mienten y son pacifistas. Con 7.5 millones de seguidores, son la cuarta mayor religión monoteísta del mundo.

Es la única religión monoteísta que no puedes heredar. Los niños con padres bahá’ís no son bahá’ís hasta que cumplen 15 años y deciden seguir la religión. Aprenden todas las religiones y el niño puede elegir qué religión quiere seguir. Creen que todos los libros religiosos dicen la misma historia.

¿Que debemos saber antes de visitar los Jardines Bahá’í en Haifa?

Horario

Santuario: está abierto en las mañanas entre las 9 a.m. y 12 p.m.
Jardines: 9 a.m. a 5 p.m.

Tours: los tours se hacen de 10 a.m. a 1:30 p.m. en tres idiomas: hebreo, inglés y ruso. Tienen una duración de 50 minutos y no tienen costo. Un guía les explicará sobre el sitio y la religión Bahá’í. El tour en inglés es diario a las 10 a.m. y 12 p.m. El sábado el tour de las 10 a.m. pasa a las 1:30 p.m. Los miércoles no hay tours. Los participantes son admitidos por orden de llegada, así que es importante llegar un poco antes.

Ubicación: 45 Calle Yefe Nof a unos 100 metros a la izquierda del balcón de observación en el punto más alto de los jardines. El tour termina en la Avenida Hatzionut, que es la entrada principal.

Vestimenta: como es un sitio sagrado, debe cubrirse sus hombros y usar vestimenta que llegue a sus rodillas. Ya que hay que caminar, también se recomienda usar zapatillas o zapatos cómodos. Puede llevar un sombrero y crema de sol en el verano.

Fotos: se permiten fotos, excepto dentro del santuario. No se permite filmar.

¿Dónde hospedarse? Dan Carmel Haifa y Dan Panorama Haifa Hotel son dos hoteles de la misma cadena que están juntos en el Monte Carmel justo enfrente a la entrada de los Jardines Baha’i.

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