Muscat o Mascate, en español, es la capital de Omán y un excelente punto para explorar los alrededores. Nosotras nos hospedamos en el lujoso hotel The Chedi Muscat y alquilamos un carro. La infraestructura vial es impresionante, los alquileres son económicos y el límite de velocidad es 120 kilómetros. Así que recomiendo esta opción, al menos que quieras tomar un tour. Uno de los destinos imprescindibles que debes visitar es el Fuerte de Bahla.

Omán esta lleno de fuertes históricos, hasta en el Viejo Muscat puedes encontrar los fuertes de Al Jalali y Al Mirani, que no están abiertos al público. A pesar que hay mucho que hacer en Muscat, es recomendable salir de la ciudad y explorar otras partes del país. Nuestro recorrido por el día incluyó el Fuerte de Bahla, Fuerte de Nizwa y Castillo Jabreen.

Nos demoró una hora y 45 minutos llegar al Fuerte de Bahla, La carretera esta buena, así que cualquier vehículo puede llegar. El fuerte tiene un lote de estacionamiento gratuito. Debes pagar la entrada que es extremadamente económica, sale a medio rial omaní por persona, que es como $1.30. Te darán un mapa que ayuda a recorrer el fuerte que aún no tiene mucha señalización.

A pesar que es uno de los principal atractivos turísticos de Omán, vas a ver muy pocas personas. El Fuerte de Bahla abre todos los días hasta las 4 p.m. excepto los viernes que cierra a las 11 a.m.

Historia del Fuerte de Bahla

Desde 500 a.C. hay pobladores en la zona y se cree que las partes más antiguas del fuerte fueron construidas en esos tiempos. La fortificaron actual empezó a ser construida por la tribu Banu Nebhan, que dominaba la zona entre los siglos 12 al final del 15. Su prosperidad se debía a que controlaban el comercio de incienso (frankincense) producido de la resina de un árbol. Esta era la principal ruta de comercio que iba del Medio Oriente a la costa Mediterránea, que hoy en día es Iraq y Siria. Ellos eran practicantes del Ibadismo, una rama moderada del Islam.

El Complejo

Tres elementos principales componen el Fuerte de Bahla: fuerte, oasis de la ciudadela y una antigua muralla de la ciudad que tiene 13 kilómetros de longitud. Su construcción fue hecha de ladrillos de barro y paja cocidas a temperaturas muy altas. El fuerte fue construido sobre una colina rocosa y las piedras fueron incorporadas en su construcción.

Las casas son un ejemplo de una comunidad islámica medieval organizada con un sistema de “afalaj” (canales de irrigación). Estos sistemas de irrigación son tan importantes que también son Sitios de Patrimonio Mundial según la UNESCO. Canalizaban el agua que recogían de la lluvia y del subsuelo para irrigar la agricultura. Hay muchos puntos en el Fuerte de Bahla que brindan vistas panorámicas que sirven para apreciar el verdor del oasis entre el desierto.

Este fuerte es enorme, al lado izquierdo vas a encontrar Al Qabasah que data del tiempo de la tribu Nabhani y tiene una colección de cinco cuartos. Un patio central divide las diferentes partes del fuerte que incluyen cuartos de rezos, depósitos, establos, altares, prisiones, librería, pozos de agua, casa de baños, entre otros. Es posible caminar por todos lados, en un recorrido medio laberíntico que dura un poco mas de una hora.

Leyendas

Cuando visites el Fuerte de Bahla vas a escuchar todas las leyendas relacionadas al lugar. Se dice que el fuerte fue construido por un djinn o espíritu en una sola noche. Supuestamente Bahla estaba amenazado por un ataque de otra tribu y el gobernante pidió ayuda sobrenatural. Cuando llegaron los oponentes y vieron el fuerte se asustaron y se fueron.

Hace 1,400 años un hombre fue apedreado por los aldeanos de Bahla por practicar magia. Se cree que su espíritu todavía ronda en el pueblo. La leyenda dice que puso un hechizo en un árbol y que si lo tocas puedes hasta desaparecer.

Muchas personas creen en las leyendas porque algunos elementos del fuerte, como los pozos profundos y circulares, superaban la tecnología de la era.

Restauraciones

El Fuerte de Bahla fue restaurado varias veces desde el siglo 13 por la tribu Nabhani y luego en el siglo 17 por la tribu Yaruba, que tomo control en 1624. Bait al-Hadith o la casa nueva fue construido por ellos. La tribu Busaidi lo restauró en el siglo 19 y luego el fuerte se deterioró.

En 1987, UNESCO clasificó el Fuerte de Bahla como un sitio de Patrimonio de la Humanidad. Seguido el gobierno de Omán empezó un proyecto de restauración desde 1988 hasta mayo 2012. En 1988 fue colocado en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro. Cada temporada lluviosa hacia daño al lugar por la falta de mantenimiento y el mal drenaje. Además en 1995 se usaron materiales modernos para construir a pesar que la edificación original uso ladrillo, mortero y yeso. Se hicieron las correcciones y en el 2004 fue quitado de la lista.

A pesar que han pasado varios años, el fuerte aún no ha sido inaugurado oficialmente. Por eso que no hay exhibiciones ni descripciones como en el Fuerte de Nizwa.

Vale la pena visitar este lugar que hace muchos años fue la capital de Omán.