Arthur’s Seat inspiró la geología moderna

Si te gusta el senderismo debes incluir una visita a Arthur’s Seat en tu visita a Edimburgo. Me recomendaron visitar el lugar cuando estuve en Glasgow. Como estaba hospedada junto al Castillo de Edimburgo me tocó caminar toda la Milla Real hasta el otro extremo, donde se encuentra el Palacio de Holyrood. Este recorrido de 1.6 kilómetros (1 milla) me demoró unos 25 minutos. Junto al palacio se encuentra el Parque de Holyrood que tiene 258 hectáreas (640 acres).

Cuando fui en noviembre, 2019, varias de las rutas estaban cerradas por deslices de piedra. No se permitía acceso como eran consideradas inestables.

Hice el recorrido más largo que me demoró unos 30 minutos subiendo y 15 minutos bajando. Ya para la bajada mi cuerpo estaba caliente y pude ir rápido. Consideró que estoy en bastantes buenas condiciones físicas, pero el frío me tenía la nariz chorreando como una pluma. Por suerte, cuando fui no había brisa, pero usualmente es muy fuerte. Debes llevar abrigo, aún si vas en el verano. La temporada más bonita es primavera cuando Arthur’s Seat se llena de brezos y flores silvestres. Si te gusta la naturaleza debes visitar el Real Jardín Botánico de Edimburgo.

Es recomendable llevar zapatillas, botas o zapatos cómodos cerrados. Vi algunas mujeres caminando hasta en tacones y pensé que estaban un poco locas. En Escocia llueve mucho, así que había lodo en el camino. Mientras vas subiendo Arthur’s Seat puedes parar a observar la vista. La recompensa de llegar a la cima son las vistas de 360 grados de Edimburgo y los Lothians.

Arthur’s Seat

Con 251 metros sobre el nivel del mar, Arthur’s Seat es el punto más elevado del Parque de Holyrood. Esta colina solía ser un volcán extinto que estalló hace 350 millones de años. El volcán era tan grande que también incluía lo que ahora conocemos como ‘Calton Hill’ y ‘Castle Rock’. El complejo completo del volcán Arthur’s Seat fue designado como sitio de especial interés científico por el gobierno británico.

Muchas de las teorías actuales de geología fueron formadas en este lugar. James Hutton fue un escocés con muchos talentos que contribuyó a lo que luego se llamo uniformitarianismo. Explica que la corteza terrestre cambia mediante procesos naturales a lo largo del tiempo geológico. Estudió la erosión causada por un glaciar hace dos millones de años, exponiendo riscos rocosos hacia el oeste y barriendo una cola de material hacia el este.

Realizó que esta deposición de sedimentos y la formación de rocas ígneas deben haber ocurrido en diferentes tiempos creando formas diferentes. Sus teorías sirvieron para probar que la tierra era mucho más vieja de lo que se pensaba. Aparte, influenció a Darwin.

Los procesos geológicos se pueden ver especialmente bien en ‘Salisbury Crags’ que tiene una zona llamada la Sección de Hutton. Magma abrió paso a través de las rocas sedimentarias formando acantilados de dolerita de 150 pies. Si no te gusta caminar mucho puedes tomar la ruta que va por Salisbury Crags. Otra ruta fácil es subir desde Dunaspie Loch.

Historia Humana

Las herramientas de piedra y sílex que se encontraron en Arthur’s Seat revelan que hubo actividad humana desde el año 5000 a.C. La historia documentada empieza en 600 d.C. con un poema llamando ‘Y Gododdin’. Cuenta sobre los Votadini, un grupo de celtas que vivían en Gran Bretaña durante la Edad del Hierro. Arthur’s Seat era uno de los cuatro fuertes en las colinas que datan hace unos 2,000 años.

Busca la Capilla de San Antonio que puede datar de 1,300 o antes. Hay referencias a una subvención para reparaciones pagada por por el Papa en 1,426. Se cree que cayó en desuso luego de la Reforma en 1560. La verdad es que no parece una iglesia, sino ruinas de algún fuerte medieval.

Para celebrar el regreso seguro de James VI de Escocia y Anna de Dinamarca el el 1 de mayo de 1590, se encendió una hoguera en Salisbury Crags alimentada con diez cargas de carbón y seis barriles de alquitrán. Ese día, las mujeres jóvenes aún suben a la ladera de Arthur’s Seat para lavarse la cara en el rocío. Según la leyenda esto las mantendría jóvenes y hermosas.

El último gran cambio a la zona fue hecho por la reina Victoria y su esposo, el príncipe Alberto. Ellos estaban enamorados de Escocia. Pero el estaba preocupado por el pantano al pie de Arthur’s Seat que estaba contaminado con los desechos del casco antiguo. Creó un programa para drenarlo, construyó Queen’s Drive para que se pudiera ver el indómito Arthur’s Seat desde un carruaje. Además creó los lagos St Margaret’s Loch y Dunsapie Loch.

Ataúdes en miniatura

En 1,863, cinco jóvenes cazando conejo encontraron 17 ataúdes en miniatura enterrados en tres capa en una cueva. Contenían pequeñas figuras de madera con ropas diferentes. Este hallazgo se volvió un misterio y teorías surgieron, incluyendo brujería. Sin embargo, se cree que tuvo que ver con los asesinatos cometidos por Burke y Hare en 1828. En un periodo de 10 meses, este duo mató a 16 personas. Estos cadáveres fueron vendidos a Robert Knox para su disección en sus conferencias de anatomía.

Edimburgo fue un importante centro europeo de estudio anatómico al principio del Siglo 19. La ley escocesa requería que los cadáveres utilizados para la investigación médica vinieran de aquellos que murieron en prisión, víctimas de suicidio, o huérfanos. Hare tenía una pensión en su casa y vendió el cuerpo de un huésped que murió, con ayuda de su amigo Burke. Les pagaron tan bien que decidieron empezar a buscar víctimas.

Eventualmente fueron descubiertos y Burke fue ahorcado. Su cadáver fue disecado y su esqueleto aún es exhibido en el Museo Anatómico de la Facultad de Medicina de Edimburgo. Los ataúdes sobrevivientes ahora se exhiben en el Museo Real de Edimburgo.

Mitología

Una vieja leyenda celta dice que un dragón solía volar alrededor del cielo, aterrorizando a la región y comiendo todo el ganado. Eventualmente comió tanto, que un día se acostó y se fue a dormir, y nunca más despertó. Esto se convirtió en Arthur’s Seat.

Hay muchos rumores sobre el nombre ‘Arthur’s Seat’ pero la verdad es que nadie sabe donde originó. Es conocido por ese nombre desde los 1,500s. Algunos dicen que fue el sitio del legendario Camelot, el hogar del rey Arturo y sus nobles caballeros. Otra versión proviene de William Maitland, quien sugirió que el nombre era del escocés galo, Àrd-na-Said, que significa altura de flechas.

A pesar que Edimburgo actualmente es conocida por la serie Harry Potter, también ha sido protagonista de mucha literatura. La famosa colina ha aparecido en muchas novelas a lo largo de los años. Frankenstein de Mary Shelley, One Day de David Nicholls, The Underground City de Jules Verne y en innumerables novelas de Ian Rankin.

Cuando termines de escalar Arthur’s Seat, recompénsate con un trago de whisky escocés en uno de los tantos pubs de Edimburgo.

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