Vallée de Mai pudiera ser el Jardín del Edén

El archipiélago de Seychelles tiene 115 islas pero solo tres están habitadas y algo desarrolladas. La capital se encuentra en Mahé que es la isla mas grande, seguida por Praslin. En esta isla se encuentra Vallée de Mai un parque nacional de 19.5 hectáreas que ha permanecido mayormente sin cambio desde los tiempos prehistóricos.

En 1881 el General Britanico Charles “Chino” Gordon declaró que la isla de Praslin era el Jardín del Edén. Hizo mapas mostrando como el archipiélago de Seychelles, que queda en el Océano Índico, pudiera conformar la geografía descrita en La Biblia. Lo que sí es cierto es que Seychelles fue parte del antiguo subcontinente de Gondwana que se dividió en partes pequeñas.

Turismo en Vallée de Mai

La Reserva Natural de Vallée de Mai fue declarada como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

No hubo ningún contacto humano con la reserva hasta los 1930s. Desde 1966, el parque fue puesto bajo la protección del gobierno de Seychelles.

Cuando compras tu boleto recibes un mapa de la reserva. Existen tres senderos que tienen entre 1 a 2 kilómetros de largo. Todos están claramente señalizados y son bastante fáciles. El horario de apertura es de 8:30 a.m. a 4:30 p.m. pero te dejan estar dentro hasta las 5 p.m. Hay visitas guiadas gratuitas a las 9 a.m. y 2 p.m. También es posible contratar un guía para que te de un recorrido que dura entre 1½ a dos horas. Hay tanto que ver que vale la pena ir con un experto.

Turismo representa una fuente de ingreso importante para la conservación y manejo de la reserva.

Flora y fauna

1,400 palmeras de coco de mer se encuentran en Vallée de Mai. La más vieja tiene 300 años y mide 27 metros de alto, con un tronco perfectamente recto. Además encontrarás todas las otras cinco palmeras endémicas a Seychelles. Solamente en esta isla granítica se pueden ver las seis especies juntas.

En total hay 50 plantas y árboles endémicos en la reserva. Caminar en los senderos es una experiencia hermosa para los amantes de la naturaleza. Unas 5,000 palmeras con tonos de verde, rojo y chocolate rodean a los visitantes.

Los principales retos para la preservación son los fuegos, parasitos y la deforestación. La propiedad de Vallée de Mai es parte del Parque Nacional de Praslin que tiene 300 hectáreas, que lo hace una zona suficientemente grande para preservar el funcionamiento del ecosistema. Han hecho un esfuerzo por eliminar todas las plantas introducidas a la zona pero todavía quedan algunas como café, piña y palmeras decorativas.

Vallée de Mai tiene una biodiversidad única incluyendo especies de mamíferos, crustáceos, caracoles y reptiles. Este es el hogar de una de las dos poblaciones del gecko de bronce gigante, y 14 especies de reptiles y anfibios endémicos. Otras especies apoyadas por el hábitat de la palma son tres especies endémicas de gecko de bronce, camaleones tigre, geckos de día, cecilians, ranas arborícolas, peces de agua dulce y muchos invertebrados.

Los avistadores de aves estarán felices en Vallée de Mai. Con suerte podrán ver un perico negro que está en peligro de extinción. Solo quedan entre 520 a 900 libres. Además, se puede ver el bulbul endémico de Seychelles, la encantadora paloma azul y el curruca de Seychelles.

Coco de Mer

El general Gordon encontró una especie de árboles que sólo crece en Seychelles que pensó que era el Árbol del Conocimiento por su forma sugestiva. La semilla parece la tentadora parte femenina. Por un lado parece una nalga y el otro lado una vagina, incluyendo cabello donde debería estar. A diferencia de la palmera de coco, el coco de mer tiene partes femeninas y masculinas separadas. Por lo mismo son consideradas un poderoso afrodisiaco.

La semilla del coco de mer es la más grande del mundo. Cada una pesa lo mismo que tres bolas de boliche. Pero no vas a tener oportunidad de cargarlas en este estado ya que las pocas que vas a ver ya están limpias. Los vendedores las cortan en la mitad y le vuelven a pegar la cáscara. Muy pocas tiendas tienen licencia para venderlas. Si decides comprar una puedes esperar pagar entre $250-600. Debes asegurarte que te den un certificado de autenticidad ya que hay imitaciones. Además te deben dar un permiso de salida de Seychelles, de lo contrario puedes ser arrestado.

Coco de mer únicamente crece de forma endémica en dos de las islas, Praslin y Curieuse. En 1743 encontraron donde crecían ya que antes solo existían leyendas de las semillas que llegaban a las Maldivas. Su nombre origina del francés y significa “coco del mar”. El resto de los cocos flotan y se reproducen en otras islas, pero el peso no permite que los coco de mer floten. Se caen al fondo del mar y después de algún tiempo, la cáscara se cae, lo de adentro se descompone y los gases causan que suba y flote. Pero para ese punto ya no es fértil el coco y por eso no se ve creciendo en otros lugares.

Cuando se cosecha la fruta temprano, mientras que la semilla se esta formando, encuentras una jalea lechosa que sabe como un coco dulce y cítrico. Muy pocas personas han probado esto ya que los árboles están en peligro de extinción. Si tienes la suerte de tener una palmera de coco de mer en tu tierra puedes comerte las semillas, intercámbialas o regalarlas, pero no puedes venderlas.

Visita la Reserva Natural Vallée de Mai en Praslin para ver un ecosistema único proveniente de un mundo antiguo.

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