Un paseo en trajinera por los canales de Xochimilco

Xochimilco estaba originalmente en un lago con una calzada a la antigua ciudad de Tenochtitlán, capital del imperio Azteca. Esta ciudad fue fundada en 1,320 siendo destruida por Cortés en 1.521 con la llegada de los conquistadores españoles. Su ubicación es la actual ciudad de México que aún tiene muchos recuerdos de sus antepasados. Si quieres ver uno de los recuerdos más coloridos, debes salir de la ciudad e ir a Xochimilco.

¿Cómo llegar a Xochimilco desde la Ciudad de México?

Es posible ir en un tour pero la verdad es que no vale la pena ya que es muy fácil ir por tu cuenta usando el metro que es muy económico. Busca la linea azul que es la número dos que te lleva a la estación Tasqueña. Al bajar vas a encontrar letreros que dicen ‘dirección Xochimilco’ que debes seguir para montarte en un tren ligero que te lleva por la superficie. Debes tener una tarjeta de metro o comprar un boleto en la misma estación.

Escoge un trajinera

Fuimos en un día de semana en la tarde y no habían muchos turistas. Nos comentaron que los fines de semana si se llena bastante, especialmente los sábados que tienen un mercado. Al salir de la estación éramos presas fácil para los vendedores de las trajineras.

Estas trajinares son como las góndolas en Venecia que sirven para transportar a los turistas a través de los canales. Sin embargo, en Venecia son negras mientras que en Xochimilco son muy coloridas. Me recordaron un poco a los buses ‘diablo rojos’ que se ven en Panamá. Cada uno tiene nombre de mujer en letras grandes en la parte delantera. Por supuesto, no había ninguno llamado ‘Ursula’ pero si encontré ‘Maria del Pilar’, el nombre de mi abuela.

Hay un precio máximo establecido por hora para el paseo pero siempre hay algún vivo que quiere cobrarte más. Los precios son por barco, así que puedes compartirlo con otros turistas. Nosotros no tuvimos esa suerte y nos tocó pagar un paseo privado, pero tampoco era tan caro. Creo que pagamos como unos $20 por hora y vale la pena ir por dos horas. Antes de montarnos aprovechamos la gran cantidad de trajineras amarradas al muelle para tomarnos algunas fotos. Sus colores son vibrantes se prestan son ideales para Instagram, así que asegúrate de llevar cámara.

Paseo en la trajinera

En tu paseo por los canales de Xochimilco no tienes que llevar nada de comer o tomar, ya que te llegarán con muchísimas opciones. Cuando ven tu trajinera se te acercan otras trajineras o barcos ofreciendo lo que venden; las opciones van desde elote (mazorcas de maíz), tacos, carne hasta manzanas caramelizadas. También puedes pasar por el mercado de Xochimilco antes de tu paseo para comprar comida.

Puedes tomarte cerveza sencilla o michelada que es una cerveza con sal y limón típica de México. Si eres más valiente puedes tomarte shots de tequila, pero deje de hacer eso desde mis años universitarios. En Xochimilco la gente es muy alegre y sin duda el licor es parte de la causa.

Si no te gustan los mariachis estás en problema, porque hay bandas móviles en el agua que pasan por tu trajinera esperando que les des propina. Puedes pedirle una canción e incluso se montan a tu trajinera para cantarte. Cuando fuimos había un cumpleaños y los músicos estaban cantando ‘Las Mañanitas’.

Los conductores de las trajinares utilizan un palo de madera largo para guiar el bote mientras te llevan por los 170 kilómetros de canales navegables.

Una de las cosas más curiosas y macabras es la Isla de las Muñecas. Esta isla fue construida como conmemoración a una niña que se ahogo hace muchos años en una isla y su cuidador, Don Julián Santana Barrera, no pudo salvarla. Unos días después vio una muñeca flotando y la colgó. Embrujado por el espíritu de la niña, empezó a colgar más muñecas hasta que cubrió toda la isla. Más de 50 años después el cuidador fue encontrado ahogado en el mismo lugar donde murió la niña.

Historia de Xochimilco

Xochimilco se traduce a ‘jardines de flores’ o ‘el lugar donde crecen las flores’. Los jardines son llamados ‘chinampas’ y a pesar que los llaman jardines flotantes, la realidad es que son pequeñas islas fijas construidas por los nativos. Usan barro y limo para crearlas, poniendo árboles en su superficie para mantenerlas unida con sus raíces la tierra de las islas. Los aztecas usaron estas islas para la agricultura, creciendo frutas y vegetales. La abundancia de agua y los nutrientes las hicieron muy fértil. Ya no se ve mucha agricultura, pero si hay viveros llenos de hermosas flores en el camino.

Los habitantes de Xochimilco fueron conquistados por los Aztecas que usaron la zona para alimentar a su población. Durante el periodo cúspide, el sistema de chinampa se extendió por unas 9,000 hectáreas y producía comida para miles de personas. Los canales se construyeron para poder llevar la comida a la ciudad. Incluso la ciudad de México tenia canales que luego fueron cubiertos por los conquistadores.

Desde los años 1920s empezó a ser un sitio turístico conocido como el “Venecia de México”. En 1987, UNESCO declaró Xochimilco como un Patrimonio de la Humanidad. Unas 2,000 hectáreas que componen el parque natural son amenazadas por personas que quieren vivir ilegalmente en la zona contribuyendo a la contaminación.

Hoy en día, sirve como refugio para más de 150 aves y 70 especies, incluyendo la salamandra axolotl, que se encuentra en peligro crítico. Unas 350 especies de aves se han encontrado en la zona anidando en su migración desde Canada y Estados Unidos. Especies extranjeras están amenazado la zona. Los lirios de agua fueron introducidos desde Brasil en los 1940s causando la perdida de minerales y oxigeno del agua por su crecimiento excesivo. Luego en los 1960s se introdujo la carpa y tilapia, que se comen los huevos de los axolotl. Esto sumado a la deforestación está causando la desaparición de Xochimilco. Afortunadamente hay grupos ecológicos que están haciendo un gran esfuerzo para que más turistas puedan seguir disfrutando de este colorido destino mexicano.

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