Para hablar de las Tres Torres de San Marino primero debemos retroceder en la historía y explicar quién fue San Marinus, el personaje que fundó la quinta nación más pequeña del mundo. La más pequeña es El Vaticano que visitamos también en nuestro viaje a Italia.

Fuimos a la oficina de información turística en la parte colonial de San Marino. Queríamos que nos estamparan el pasaporte y allí es donde lo hacían.

El señor que nos atendió nos contó la leyenda de cómo llego Marinus a la zona huyendo del Emperador romano Diocleciano. Parece que Marinus era católico y era un hombre muy carismático. Por lo tanto logró atraer una comunidad de gente devota, pero un hombre tenía envidia de su popularidad. Disparó a Marinus con una flecha y este quedó paralizado. Luego, la madre de este hombre le pidió ayuda a Marinus y él aceptó. Como regalo le dio el Monte Titano.

Formó su iglesia y vivió en el monte hasta su muerte el 3 de septiembre de 301 d.C. Ese es el día que se considera el nacimiento de la República de San Marino. Que por cierto, es la más antigua del planeta. Para celebrar la fecha, todos los años hacen un desfile con disfraces medievales.

San Marino siempre independiente

A través de los años, comunidades cercana a San Marino, decidieron unirse a la república. La última vez que esto pasó fue en 1463 y los bordes se mantienen igual. Tienen nueve castillos que serían como provincias.

El Papado reconoció la independencia de San Marino en 1291 y fue ratificada en 1631. Napoleón casi se toma el país en 1797 pero la diplomacia ganó, ya que se hizo amigo de uno de los regentes. Luego en el siglo 19 sirvió como un refugio para los que querían la unificación de Italia. Como agradecimiento por este apoyo, Giuseppe Garibaldi les permitió su deseo de seguir siendo una nación libre. Igualmente la mayoría de la población habla italiano, que es el idioma oficial, a pesar de que existen otros dialectos.

Durante la Segunda Guerra mundial fueron invadidos por los alemanes hasta que se acabó y los aliados los liberaron. No son miembros de la Unión Europea a pesar de que usan el Euro como moneda oficial. Incluso imprimen Euros de San Marino.

Tienen un sistema parlamentario que escoge 60 miembros cada cinco años. Aparte de siete ministros de estados. Tiene un sistema peculiar donde su Jefe de Estado no tiene poder real, sólo representa la república. Se escogen dos capitanes regentes de los castillos y se rotan entre ambos cada seis meses.

San Marino tiene 62 kilómetros cuadrados y cuenta con 33.000 habitantes. En la zona colonial, están la mayoría de los hoteles de San Marino, incluyendo el Hotel Cesare, donde nos quedamos. La mayoría de los turistas sólo pasan el día en tours o en cruceros. Muy pocas personas pasan la noche y da la sensación de que no hay nadie más. Unicamente 42 familias viven en la parte colonial.

Monte Titano

La ubicación estratégica del Monte Titano de 739 metros de altura es sin duda el punto más alto de la zona. Hoy en día, los turistas (como yo) pueden disfrutar de hermosas vistas a las montañas de los Apeninos, el mar Adriático y las tierras bajas circundantes. Pero en los tiempos de antes, estas vistas les dejaban saber quién venia por el área.

Para visitar las Tres Torres lo recomendable es usar la Tarjeta de Turista de San Marino (TuttoSanMarino Card) que te dan en tu hotel. Puedes pagar €7,50 en vez de €10,50 para un paquete múltiple de museos que incluye las tres torres. Si sólo quieres ir a las torres también puedes comprar un boleto para entrar a ambas.

El Monte Titano y las tres torres son tan importantes que salen en la bandera nacional y escudo de armas. Debajo de la foto sale su lema “libertas”. Las tres torres significan la defensa de la libertad.

Las Tres Torres

Guaita, la primera torre, es la más famosa y la más hermosa. Sin duda es la imagen de San Marino.

Esta torre fue construida en el siglo 11 y sirvió como prisión hasta octubre de 1970. Los cuartos de los prisioneros tenían pinturas hechas en sus horas de aburrimiento.

También se le conoce como La Rocca y su estructura actual fue diseñada en el siglo 15 durante la guerra entre San Marino y la familia Malatesta de Rimini. Fue construida con doble paredes para proteger a la población cuando habían asedios. Todavía tiene piezas de artillería de la Segunda Guerra Mundial, incluyendo cañones.

La segunda torre llamada Cesta data del siglo 13 y es la más alta en el Monte Titano a sus 756 metros. Me pareció que es la más interesante. Dentro tiene un museo de armas que fue construido en 1956 en honor a San Marinus. Esta colección pertenecía a Giovanni Carlo Giogetti e incluye armaduras, espadas, escudos, armas de asta, pistolas y otras piezas desde el siglo 18. Algunas piezas son locales otras son extranjeras.

En los tiempos antiguos esta torre tenia un guardian y una guarnición de ballesteros.

Montale es el nombre de la tercera torre que esta ubicada en uno de los picos más pequeños. A diferencia de las otras dos torres, esta no está abierta al publico.

Fue construida en el siglo 14 como protección ya que tenia la mejor vista. Sirvió principalmente como prisión. La caminata vale la pena aún sin entrar.

Visitar San Marino es como retroceder en el tiempo a la Era Medieval y aún más si pasas la noche en la solitaria ciudad colonial.