7 Millones de Flores en el Parque Keukenhof

La primera vez que fui a Keukenhof fue en 1994. Además de ser panameña, también tengo ciudadania suiza por parte de mi padre. Cuando era chica viajábamos mucho a Europa para visitar a su familia y como volábamos con KLM nos tocaba parar en Amsterdam. Hace unos días mi abuela me dio unas cartas (¡si cartas!) que le escribía a ellos cuando estaba en mis viajes. Una de esas dice “Querido abuelo, vamos a Amsterdam y vamos al canal y a ver el parque de las flores. Te quiere, Ursula”.

En Amsterdam fue la primera vez que vi los tulipanes y quede completamente enamorada de estas flores. Hasta el día de hoy siguen siendo mis flores favoritas. Y no hay mejor lugar para verlas que en el parque Keukenhof.

La tulipomanía

A pesar que Holanda ha hecho muy buen trabajo asociando los tulipanes con su país; originalmente son de Turquía, que solía ser el Imperio Otomano. Ellos consideraban la flor sagrada y servía para adornar los trajes de los sultanes. La palabra ‘tulipán’ viene de la palabra para ‘turbante’ en francés, turco y originalmente en persa.

En 1559, llegaron los tulipanes a Holanda, pero no fue hasta 1593 que empezaron a ser conocidos por el trabajo del botánico Carolus Clusius. Empezó a cultivar bulbos exóticos, siendo muy reservado con su trabajo. La curiosidad de la gente logró que alguien se metiera a su jardín de noche para robar algunos bulbos. Y así empezaron a reproducir la flor por todo el país, cuyo suelo arenoso resulto ser ideal para su crecimiento.

Parece que no soy la única encaprichada por los tulipanes. Prontamente empezó la tulipomanía donde las variedades más raras recibían nombres de personajes ilustres. Esta costumbre todavía se conserva en el pasillo de la fama en Keukenhof, donde puedes ver nombres como ‘Vincent Van Gogh’ o personajes más recientes como los ‘Telletuby’.

Durante la década de los 1620s el precio de los tulipanes empezó a subir y en los 1630s creció la especulación. El ingreso promedio era 150 florines anuales; mientras que un bulbo de tulipán llegó a costar 6,000 florines en Haarlem.

La especulación de los tulipanes

La peste bubónica y la falta de mano de obra alzó los precios aún más en 1636. Se creó un mercado a futuro con bulbos que aún no habían sido recolectados. La venta de tulipanes se daba en tabernas y en la bolsa de valores. Finalmente en 1637 la burbuja explotó y las flores dejaron de valer de la noche a la mañana.

En Keukenhof hay una exhibición en el Pabellón Juliana que explica la tulipomanía del siglo 17. Al igual puedes pasar por el jardín histórico que cuenta los 400 años de cultivación de tulipanes en Holanda. Tiene variedades que datan del siglo 17 y 18.

Historia de Keukenhof

La tierra donde se encuentra Keukenhof era un sitio para ir de cacería en el siglo 15. También servía para proveer con hierbas, frutas y vegetales al castillo de Jacqueline, la Condesa de Hainaut. Su nombre viene de esta actividad. Después que murió, el gobernador se tomó la propiedad y construyó en 1641 un castillo llamado ‘Castle Keukenhof’ y la propiedad llegó a tener más de 200 hectáreas (494.21 acres).

En el siglo 19, los nuevos dueños contrataron a los paisajistas que diseñaron Vondelpark, un parque público urbano de 47 hectáreas (120 acres) en Amsterdam. Finalmente en 1949 el alcalde de Lisse estableció un jardín para que los cultivadores de flores de Holanda pudieran mostrar sus híbridos para ser exportados. Este parque primaveral fue manejado inicialmente por 20 de los principales productores de bulbos de flores del país. Actualmente son 100 proveedores.

Fotos de los tulipanes:

Keukenhof abrió sus puertas al público en 1950 y fue un éxito rotundo. 236,000 visitantes fueron al parque en el primer año.

Visita el parque en la primavera

1.4 millones de visitantes fueron a Keukenhof en el 2017. De estos 20% eran holandeses; 40% de países vecinos como Alemania, Reino Unido y Belgica; 10% de Estados Unidos y 8% de China. Visitar el jardín es super fácil, ya que el sistema de transporte público de Holanda es demasiado eficiente.

Nosotros fuimos el 23 de marzo del 2018, el día después que abrió el parque. Ibamos rumbo a Roma con KLM y teníamos una parada larga en Amsterdam. Si tienes una parada de 6 horas o más es posible salir del aeropuerto e ir al jardín.

Pasamos por migración y apenas salimos vimos letreros (con tulipanes) por todos lados señalizando el punto de partida del bus que te lleva en 30 minutos directo del aeropuerto de Schiphol a Keukenhof. Puedes comprar un boleto combo que incluye el transporte y la entrada. Si tienes maletas de mano puedes dejarla en los lockers gratuitos que ofrece el parque.

Keukenhof está abierto del 22 de marzo al 13 de mayo, 2018. El horario diario es de 8 a.m. a 7:30 p.m.

Una experiencia para toda la familia

Visitar el parque es una buena experiencia familiar. Hay una zona de juegos bastante amplia, junto a un quiosco de comida. Además, hay un zoológico de animales acariciables con ovejas, cabras, pavos, pollos y más.

Un laberinto hecho con plantas te lleva a una torre de observación que te permite ver los campos de tulipanes. Desafortunadamente, cuando fuimos aún no estaban floreando.

Hay diferentes pabellones con opciones de comida adentro y afuera. Con el frío que hacía, nadie estaba comiendo afuera, pero a mediados de abril debe estar repleto de gente. Se puede tomar licor en el parque y hay WiFi gratuito en todos los pabellones.

Si deseas pasar más tiempo, puedes quedarte en un hotel en Amsterdam, Haarlem o Leiden.

Más de 7 millones de flores

Keukenhof solía ser el jardín de flores más grande del mundo, hasta que fue reemplazado por Dubai Miracle Garden. Se conoce como el Jardín de Europa y tiene más de 7 millones de flores sembradas en 32 hectáreas (79 acres).

Hay tres pabellones:

Oranje Nassau: con diferentes cortes de flores todas las semanas.

Beatrix: orquídeas y anturios.

Willem-Alexander: tulipanes, lirios, diferentes flores y plantas.

Los jardines muestran una colección de tulipanes, jacintos, narcisos, orquídeas, rosas, claveles, lirios, lirios y muchas otras flores. Los amantes de los tulipanes pueden ver más de 800 variedades de todos los colores. Muchas zonas del parque tienen fuentes, ríos y lagos, con cisnes y patos.

Algunas de las esculturas que puedes ver en Keukenhof:

Hay más de 9 millas (15 kilómetros) de senderos dentro del parque. Si deseas ir más rápido, puedes ser como los holandeses y alquilar una bicicleta en la entrada principal. Otra opción es tomar un bote que dura 45 minutos para recorrer los canales alrededor del parque que están llenos de campos con tulipanes.

Una experiencia única es volar encima de los campos con tulipanes. Durante la temporada, el avión Royal DC-3 Dakota ‘Prinses Amalia’ sale de Schiphol-Oost para hacer tours de 30 minutos. Los tours están disponibles sábados y domingos; es necesario reservar con antelación.

Romance en las Flores

El jardín inició en 1857 durante el periodo romántico y el parque ha servido de escenario para miles de propuestas de matrimonio y encuentros de enamorados. Cada año, se escoge un tema diferente para hacer exhibiciones especiales. En el 2018 el tema es ‘Romance en las Flores’ para celebrar su versión número 69.

Van a haber muchas rosas rojas, pero no estaban floreciendo cuando fuimos. Me gustaron dos exhibiciones que son las mejores para tomar fotos.

La exhibición de Delft Blue (cerámica blanca con azul típica de Holanda) tiene una silla que te hace pensar que eres la reina de las flores. La porcelana está mezclada con las flores, además puedes ver los tradicionales zapatos de madera pintados en azul. Un molino en la parte de atrás permite que te tomes fotos en un barco.

La otra exhibición que me encanto fue el Jardín de los Rebeldes es una muy colorida. Tiene flamingos frente a un espejo que sirve de reflejo. Gnomos están en la parte de arriba de los módulos pintados de naranja o rosado. Una silla cubierta de mariposas es el punto preferido para tomar fotos, pero con un poco de creatividad todo el sitio es perfecto para el Instagram.

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